ALEJANDRRE SINTES,Luís: La guerra de la Conchinchina(Cuando los españoles conquistaron el Viertnam).-Editorial Edhasa.Barcelona,2006.(ISBN 84-350-3988-9).510 págs.Ilustraciones
e aquí un libro que ofrece mucho más que lo que enuncia su título. Un libro sorprendente. apasionante, escrito con soltura y buen oficio. pero también con una riqueza de datos y un riguroso ajuste histórico que obligan al lectoi a no dejarlo desde las primeras páginas hasta el índice bibliográfico final.Si del general Alejandre Sintes hay amplia noticia de una brillantísima hoja de servicios
y una impecable trayectoria profesional en misiones de verdadera trascendencia. como investigador y escritor evidencia agudeza, ingenio, visión rápida y agilidad mental: un agradable descubrimiento que ya lo coloca en la primera línea de quienes saben conjugar perfectamente las armas y las letras.
y una impecable trayectoria profesional en misiones de verdadera trascendencia. como investigador y escritor evidencia agudeza, ingenio, visión rápida y agilidad mental: un agradable descubrimiento que ya lo coloca en la primera línea de quienes saben conjugar perfectamente las armas y las letras.La guerra de la Cochinchina, con su acertado subtítulo Cuando los españoles conquistaron el Vietnam, es ante todo la crónica de la expedición militar española que a instancias de Francia y con el objetivo de castigar la muerte de unos obispos españoles en la Cochinchina del siglo XVIII supo estar a la altura de la misión impuesta, pero también es un estudio profundo político y sociológico de su circunstancia. Dicha expedición fija su centro de atención en la figura del heroico coronel Palanca que. como dice el académico don Carlos Seco en su acertado prólogo, donde se trata de un episodio político y militar escasamente conocido y estudiado hasta ahora. pero que bien merece la minuciosa atención que le ha prestado un experto en los temas de historia militar.












a las guerras y otros desastres, la civilización europea despliega una constante material lo suficientemente estable y fructífera como para que, en sucesivos episodios de recuperación despegue la imagen de una Europa poderosa, confiada en si misma,desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, dueñas de la Indias Occidentales.Ambas centurias consolidan la pujanza de los centros de producción artísticas radicados en lugares alejados entre sí,geográfica,formal o técnicamente,como, en especial,los Paises Bajos holandeses, la Flandes católica e Italia en toda su amplitud, con la atracción,el capricho o la necesidad por parte de la sociedad andaluza en sus distintos estamentos.








