
Dice Isa ben Ahmad Al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar aAriyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con 300 hombres.
Los soldados musulmanes no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino 30 hombres y 10 mujeres.Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada de las abejas en las hendiduras de la roca. También la situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo despreciaron a sus enemigos cristianos diciendo:«treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?».
El reinado de Pelayo duró 19 años y el de su hijo 2. Después de ambos reinó Alfonso, hijo de Pedro, abuelo de los Beni Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes les habían tomado.
Al Maqqari. Cronísta árabe del siglo IX