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jueves, marzo 12, 2009

ESCORBUTO


l italiano Antonio de Pigafetta, uno de los 18 hombres que en la nao Victoria, capitaneada por Elcano, dieron la primera vuelta al mundo, actuó como cronista de la gesta escribiendo «Primer viaje alrededor del mundo». En él describe así, por primera vez en la historia, la enfermedad del escorbuto, aunque no la denomina como tal:
«Nuestra mayor desdicha era vemos atacados de una enfermedad por la cual las encías se hinchaban hasta el punto de sobrepasar los dientes, tanto de la mandíbula superior como de la inferior, y los atacados por ella no podían tomar ningún alimAñadir imagenento. Murieron diecinueve, entre ellos el gigante patagón y un brasileño que iba con nosotros.»

lunes, marzo 09, 2009

LA MUJER EN LA ARMADA

a en el año 1595, una mujer, Isabel Barreto, ejerció el mando de una fuerza naval a la que condujo al puerto de Manila tras la muerte de su esposo, Álvaro Mendaña y Neira. No es que Isabel fuese una experta navegante, pero supo ganarse la confianza de Femández Quirós, un hábil nauta, cosmógrafo experto y gran conocedor de aquellos parajes que no erró en la demanda del puerto citado.
Tampoco estaba dotada de grandes conocimientos militares, pero sí de grandes dosis de ternura, lo que ayudó a apaciguar los ánimos de las exhaustas y enfermas dotaciones: para todos tenía frases de aliento y consuelo y su presencia en los sollados levantaba la moral de aquellos hombres que navegaron cuantro meses antes de llegar a puerto.
Una vez en la isla, gestionó el reparto de los enfermos entre las casas y familias de moradores de Manila, sanando éstos rápidamente, sin duda por la salubridad de sus aguas y la apacible vida.

martes, septiembre 23, 2008

SUFRIDA VEJIGA

uriosa es la comunicación encontrada en una de las publicaciones del tantas veces citado doctor Clavijo, médico de la Armada de mediados del siglo pasado, en la que hace referencia a la operación quirúrgica realizada en 1777, en el Hospital Provisional de Marina de Montevideo por los cirujanos de la Armada doctores Medina y Cózar al marinero del navío Santo Domingo, Francísco Menéndez Alunm, de la localidad asturiana de Luanco(Gozón), conducente a la extracción de una piedra alojada en su vejiga, que le costó la vida al sufrido marinero luarqués. Lo singular del hecho es que la citada piedra pesaba la friolera de 38 onzas, esto es,algo más de 1kg, siendo la referencia otra extraída en el Hospital de la Caridad de París que pesó 24 onzas.Quizás fuera por ello que la intervención tuvo que realizarse por encima del pubis, no siendo posible la lateral. Lo extraordinario del caso hizo que tuviera repercusión en el mundo de la cirugía, y que el expediente fuera depositado en Simancas, donde puede ser consultado.

jueves, septiembre 18, 2008

RACIÓN DE PUCHERO

urante mucho tiempo la gestión administrativa de los hospitales navales se había enconmendado a personas físicas, a modo de contrata, que se encargaban de suministrar a dichos hospitales todo lo preciso para du funcionamiento, tanto en el aspecto sanitario,incluido el personal, como en el dietético. Así estaban las cosas en el Cádiz de hasta el año 1865, en que.,a propuesta de su intendente se decidió llevarlo por gestión directa.Los beneficios económicos que se esperaban eran importantes, al igual que la asistencia a los enfermos.El cambio era radical y afectó naturalmente en la alimentación del personal ingresado, sobre todo por la sustitución del plan de alimentos, y muy especialmente tras la sustitución de la llamada "ración completa" por otra más acorde, conocida como "ración de puchero" que ya estaba vigentte en los hospitales del Ejército.
La ración de puchero constaba de carne limpia, sin huesos ni tendones(ocho onzas), de huesos y tendones (una onza), de garbanzos (dos onzas); de arroz una onza y media de patatas(seis onzas); de tocino(una onza), y de pan blanco(veinte onzas).Se especificaba que "estos alimentos se distibuían en tres comidas, para desayuno, comida y cena;el desayuno constaba de una sopa de ajos;la comida erea otra sopa de arroz, pan o fideos y un cocido a base de carne,tocino,garbanzos y patatas", la cena era nuevamente una sopa y un guisado o asado de carne y patatas.
Advertía que "el hueso y los tendones no se servían a los enfermos, por estar en la olla para mejorar la calidad del caldo y cocido", y distinguía cuando la carne empleada era de vaca o de carnero, sugiriendo que "la carne sobrante después de cocida no tiene otra aplicación que la de ser entregada a los establecimientos de Beneficiencia".Todo un ejemplo de dieta mediterránea que ni el malogrado bioquímico español Grande Cobián habría mejorado.

domingo, abril 20, 2008

LA MISTERIOSA FIEBRE AMARILLA

n 1800, unos años antes de la batalla de Trafalgar, un barco procedente de Cuba introdujo la fiebre amarilla en Cádiz. En Sevilla murieron ocho mil personas, en una epidemia que se mantuvo activa varios años. La península Ibérica fue el principal reducto europeo de esta enfermedad.
La fiebre amarilla o «vómito negro>, como se a conoce por a tez amarillenta y los vómitos de sangre negruzca que sufren los afectados, fue durante siglos una de las epidemias mas devastadoras. Enfermedad terrible, desconocida y misteriosa que diezmaba las ciudades y frenaba el desarrollo económico de regiones enteras. No se conocía la causa que la provocaba, lo que sembraba el pánico entre la población. En 1881 el médico cubano juan Carlos Finlay avanzó la hipótesis de que la enfermedad era transmitida por la picadura de mosquitos, teoría que quedó finalmente verificada en 1901 gracias a los esfuerzos de bacteriólogos como Walter Reed.
La fiebre amarilla se manifiesta tras un período de incubación de unos seis días con cefalea, dolores en la espalda, fiebre y náuseas. A los tres o cuatro días aparecen la ictericia, coloración amarilla de la piel y de los ojos, hemorragias, vómitos de sangre, y otros síntomas similares.La muerte se produce entre el cuarto y el octavo día. Los ingleses a llamaron Yellow Jack, nombre que procedía de la bandera amarilla que izaban en los barcos, hospitales y lazaretos sometidos a cuarentena por la enfermedad.
Originaria de África, la fiebre llegó a América en los barcos negreros que tras a conquista, comenzaron a trasladar mano de obra esclava a las plantaciones del Nuevo Mundo. En el continente americano halló el ambiente adecuado para su desarrollo en las selvas de la zona del Caribe, donde el mosquito se aclimató perfectamente. Con ese foco como origen, las epidemias causaron estragos durante varios siglos. En 1648 atacó a Guatemala y Yucatán, en 1649 se extendió con gran virulencia en Cuba y desde allí pasó a Norteamerica. En América Central y del Sur se difundió en oleadas: México en 1699 y 1725, Venezuela en 1793, Colombia en 1830, Brasil en 1850 y Honduras en 1860. De allí pasó a Europa por la península Iberica, primero por Lisboa en 1723 y después por Cartagena hacía1730.

sábado, enero 05, 2008

EL VIAJE DEL CÓLERA

ue otra de las terribles epidemias que asolaron Europa durante el siglo xix. Desde tiempos inmemoriales el cólera existía en India y China, a orillas de los grandes ríos, pero se mantenía allí de forma endémica debido a lo difícil de su transmisión. Sólo se contrae bebiendo el agua de los ríos contaminados o conviviendo con los enfermos, que normalmente no pueden viajar, porque la enfermedad es fulminante y ocasiona la muerte en cuestión de horas o días. Con la aparición de los trenes y de los barcos a vapor, la enfermedad llegó a Europa. El contagio interpersonal, a través de las deposiciones de los pacientes y la progresiva infección de las aguas potables, produjo grandes epidemias de 1832 a 1883 en Europa y América del Norte. Los mismos investigadores que lucharon contra la peste y otras enfermedades infecciosas, Pasteur Koch y sus discípulos, así como Jaime Ferrón enEspaña, elaboraron las primeras vacunas contra el cólera una vez descubierto el agente infeccioso, el bacilo Vibrio cholerae. La enfermedad, grave y muy extendida enel siglo XIX, quedó reducida a mediados del xx a unos pocos focos endémicos, difíciles de controlar.