
La manera eficaz de realizar una sangría era de la forma siguiente: la paciente, sentada en un taburete de poca altura ofrece el brazo izquierdo estirado; para dar estabilidad al miembro, sostiene firmemente con la mano un largo bastón apoyado en el suelo, mientrasque la mano libre sujeta la bacía en la cual se va a recoger la sangre. A su lado, el barbero-cirujano sostiene un paño con la mano con la que acaba de sajar una vena en sentido longitudinal con una aguja en forma de gancho, mientras que, con la otra mano, estira la piel para facifitar de este modo el flujo de la sangre.Otras veces, se prefería hacer la incisión en la vena de la frente: puesto el paciente cabeza abajo, después de haberle rasurado el pelo, se le anudaba al cuello un pañuelo a modo de lazo hemostático para que, de esta manera, se engrosara la vena que iba a ser sajada. El barbero tenía a mano recipientes con liquidos tonificantes, por lo general agua de azahar, para utilizarla en el caso de que el paciente perdiera el sentido durante la sangría; si esto no bastaba para reanimarle, se le suministraba algún vino especialmente fuerte.
2 comentarios:
Cada vez me alegro más de haber nacido en esta época. Por suerte la sangría tiene un significado completamente distinto, fresquita en verano, un verdadero placer.
Un beso, Nelson.
Zinthia.
Zinthia, tienes razón, nosotros conocemos otro tipo de sangría, pero en fin aquello eran los métodos para solucionar los problemas que sufría una parte importante de la sociedad.Beso
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