martes, enero 29, 2008

EL CANDIÉ

ecuerdo que en mi infancia, los males se atenuaban de forma casera y casi artesanal, pero si os puedo decir, que en mi mente, permanece aún un bebedizo o pózima que suponía el remedio universal para todos los males, al menos en aquellos que manifestaban alguna debilidad evidente.
No os puedo decir, si lejos de la provincia de Cádiz esto se conocía o era remedio genuíno de esta tierra que tiene remedio para todo.
Me refiero al candié(del inglés candy & egg)-como ven tenemos una soltura en traducir el inglés que la academia Trinity, se queda a unos cuantos cuerpos atrás-, pues como decía,este preparado que se elaboraba con azúcar y huevo, vino dulce moscatel, o brandy, se servía en un vaso de cristal con el papel de estraza a modo de tapadera, agitándose posterioremente para el perfecto ligado de todos los ingredientes, según los entendidos a este preparado en coctelería se le denomina Porto Flip, desconozco si era por el flipe que cogíamos al ingerir semenjante brebaje, o porque se ha hecho famoso al comprobar que las generaciones de aquellos tiempos gozamos de una salud a prueba de moscatel y otros caldos.
Pero, no queda aqui la cosa, creo recordar que exíste un grupo musical que se llama CANDY FLIP, no me extraña, porque nosotros también acababamos bailando ¡y de que forma!, en fin amigos, si teneis cierto grado de osadía y en momentos bajos decidís tomar un candié,hagan el comentario oportuno, será de utilidad para todos.
Nelson

9 comentarios:

enma dijo...

Nelson, en Madrid cuando estabamos malitos y débiles íbamos a la farmacia, porque a nadie se le ocurría salir a la puerta de alcalá a buscar un brevaje.
La verdad es que cuando oigo estas cosas añoro no haber crecido en un pueblo, soy gran amante de la naturaleza.El ser humano está mejor cuando vive cerca de ella y la respeta.
Siempre he pensado que me equivoqué al nacer, tenía que haberlo hecho en una tribu africana...pero ya no hay remedio, estoy mas cerca del final que del principio.

Birdo dijo...

Muy interesante, Nelson. Yo no recuerdo haber tomado algo así en mi infancia (ya me gustaría), pero sí tomaba aquel famoso vino kina (San Clemente, claro), para abrir el apetito. Posíblemente eso también me haya hecho ser buena catadora.
Ese brevaje que describes debe estar delicioso, y desde luego que voy a probarlo. De entrada soy aficionada al moscatel. En Málaga es de los mejores.
Nacer en un pueblo es una suerte, sin duda. Y no tiene nada que ver con una tribu africana.
Un saludo.

enma dijo...

El vino Kina que se daba para abrir el apetito era " Santa Catalina".Y en el anuncio se oía a un niño que decia...vino santa catalina..da unas ganas de comerrrrrr...tu que recuerdas tantas cosas de tu infancia, Nelson, lo recuerdas el anuncio?jajajaj...como el del colacao...jajajaj

Birdo dijo...

Imagino que habrá muchas marcas. San Clemente era el que yo tomaba, pero eso es lo de menos. Lo importante es que hacía efecto. Y supongo que el brevaje de Nelson también cumpliría su misión.
Un saludo.

Nelson dijo...

Creo que se ha dejado a un lado toda aquella sapiencia doméstica que se ha ido heredando de padres a hijos y en estos momentos, ya no tiene ningún parecido con aquella realidad.Tendrían sus aciertos y sus errores, pero si, por lo menos desde mi punto de vista no me siento traumatizado en ningún sentido.Saludos efusivos enma y birdo.

zinthia dijo...

Me recuerda al "ponche" casero que se hacía para los enfermos hace años (no sé si aún se utiliza, supongo que sí, en algunos lugares).
Se trataba de un huvo crudo mezclado con coñac, o alguna bebida similar que se tuviera a mano, con alcohol por supuesto. Si no curaba, al menos alegraba y se olvidaban los males jajajajaja.
Un beso Nelson.

Nelson dijo...

zinthia, efectivamente, sinó se trataba del candié, tenía pintas de estar muy próxima su elaboración.
Quizás sea esa la razón por la que se preparaba todos estos beneficiosos brebajes. Besos

Anónimo dijo...

Este brebaje, como decís alguno, se les daba a los costaleros en la Semana Santa de Jerez. Yo lo he tomado muchos años y la verdad es que despues de varias horas debajo de un paso, al tomártelo te pegaba un subidón que te reponía las fuerzas para aguantar otras horas ahí debajo. Se echa de menos.

Olguita dijo...

Mis padres son de Jerez de la Frontera. El candié está en mis recuerdos de infancia. Yo sufria mucha anemia y mi padre cada mañana, en ayunas, me daba este remedio y me daba muchísima energia. Ahora yo tengo una hija de 4 meses y al darle el pecho me deja valdada, así que ya tengo mi botellita de Kina San Clemente preparada para mi dosis!