
En la base naval de La Graña, un dia de 1932, el submarino B-1 detectó una entrada de agua por la prensa del timón vertical, en una zona del barco totalmente inaccesible a una persona adulta, pero que requería urgente reparación. Se localizó a un delgado joven, más bien un niño, 13 años, que trabajaba como aprendiz en unos astilleros civiles próximos a la base, y ganaba 25 céntimos de peseta diarios(sólo los días laborables); el joven se introduce po run estrecho hueco,rozandopecho y espalda con planchas y remaches, una lleve inglesa atada al cuello y una tiras de lona amarradas asus tobillos para poder sacarlo despues.
No sé si el señor Muñíz conserva aún las dospesetas de plata que el comandante del submarino le dió al terminar el trabajo, que resultó un completo éxito.
2 comentarios:
Nelson, se puede saber de donde sacas todas estas historias?
Tu si que pareces una fuente inagotable de anécdotas.
Un saludo.
Curiosidades que dan las escrituras antiguas cuando hay paciencia para leerlas, que es menester no poca.
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