e he quedado atónico, por el valor, la hombría, el arrojo y sobre todo por el desprecio al riesgo de la vida misma de unos héroes catalanes, que amparados en la nocturnidad, han derribado la única silueta del toro de Osborne que quedaba en Cataluña.Indudablemente, esta hazaña, quedará escrita con letras de oro en los anales de la historia catalana, y sus sienes, lucirán los laureles más frondosos que tal gesta ha podido generar, supongo que su osadía va en consonancia de emular al héroe de la batalla del Bruc, por cierto héroe de la historia catalana, que por añadidura y pese a quien le pese es la de España.(Repásesela historia). 
El "comando", denominado la "Hermandad catalana La Bandera Negra", luchó denonadamente, en inferioridad de efectivos contra, el armazón que sustentaba la silueta, dejando sobre los aledaños de la Montaña de Monserrat un sin fin de hermanos de la bandera negra, moribundos y mutilados,en pos de liberar a dicho lugar histórico de un simbolo que según ellos pertenece a la nación española, desconociendo-también es normal- que representa una efigie a nivel mundial.
No entiendo, como aceptan los legajos del archivo de Salamanca, ni como bailan sardanas, si su autor era andalúz, Pepe Ventura, para ellos Pep,de Alcalá la Real (Jaén). Como empecemos así, les va a quedar, la crema catalana y algo más, porque ya puestos a eliminar simbolos,el primer documento gráfico conocido de la barretina es del cartógrafo mallorquín Jafuda Cresques, judío converso que adoptó el nombre cristiano de "Joan Ribes". Se trata de una carta de navegación con la barca del patrón Jaume Ferrer, donde los tripulantes llevan barretina (1375-1377), es decir, hermanos de la bandera negra, empiecen a volar birretinas, pero cuiado que éstas van en la cabeza.(foto,Pepe Ventura).
Nelson
















































