jueves, mayo 17, 2007

LAS JOYAS DELA CORONA

octores tiene la iglesia en todos y cada uno de los temas que en la sociedad actual desatan cierta crispación, sobre todo cuando la utilización de aspectos tan importantes como la educación, la sanidad, el terrorismo, la vivienda, me llevan a sentirme realmente desorientado durante una legislación y otra.
El cartel de derribo, se coloca en la fachada del sentido común esperando que la escavadora deje caer sus uñas afiladas sobre estos temas que creíamos intocables como pilares de una sociedad que los necesita para avanzar en el camino de la prosperidad.
La educación debe ser abordada como algo fundamental en el futuro próspero de un país, no es de recibo que el gobierno, se inmiscuya hasta extremos delirantes la clase de preparación que deben recibir el alumnado, dejando a un lado a los padres sin poder elegir libremente la opción que mejor consideran para sus hijos..
El gobierno no es el tío SAM, los ciudadanos de este país son lo suficientemente adultos y son los padres los que deben decidir que educación desean recibir sus pupilos, caen en una intromisión ilegítima, aunque tenga todos los visos de legalidad.
Si nos adentramos en la olimpiada de los despropósitos con respecto a la educación y nos detenemos a examinar los programas educativos actuales, observaremos que la historia, las humanidades en general, brillan por su ausencia, aunque si lo meditamos profundamente, ¿para que quiere un estudiante español, saber donde está Cataluña o el país vasco, si de antemano sabe que su aspiración laboral en un futuro, se estrellará como mínimo antes de llegar al Ebro?, al contrario que pasaría con un catalán o vasco en el resto de España, es decir nos convertiríamos en Moisés, abriendo las aguas para darles paso a que se pudieran ubicar con toda libertad en cualquier lugar de la piel de toro.
El Ebro lingüístico, frontera natural ante aquellos osados castellanos, hace que, sus aguas sean de lo más turbulentas e infranqueables ante algún tipo de pretensión “castellanizante”, han creado un monstruo que impide incluso que actúe de oficio el Fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, cuya misión, creo, es defender los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley, y en estos casos, tanto alumnos como padres, quedan desamparados ante la maraña con visos de legalidad que dilapida estos derechos fundamentales, ni tan siquiera, en las hojas de preinscripción para cursar estudios, contempla la casilla para elegir la lengua en que desean que sus hijos reciban sus clases, y lo más curioso, como anécdota, diré que tan discriminatoria idea, proviene de un presunto andaluz.
NELSON

miércoles, mayo 16, 2007

EL DICCIONARIO DE AUTORIDADES

adrid, 1726 — La Real Academia española inicia la publicación de su obra fundamental, el Diccionario de Autoridades.
Con el título completo de Diccionario de la lengua castellana en que se explica el verdadero sentido de las voces, su naturaleza y calidad, con las frases o modos de hablar, los proverbios o refranes y otras cosas convenientes al uso de la lengua, la obra se hallaba dirigida al monarca Felipe V con la dedicatoria de «al rey nuestro señor don Phelipe V (que Dios guarde) a cuyas reales expensas se hace esta obra».
El proyecto de componer un libro de esta especie había surgido ya en 1713, año en que se instituyó la Academia, y su elaboración no quedaría totalmente finalizada hasta 1739, cuando aparecieron los 6 tomos que constituían el Diccionario.
Los académicos no solamente habían incluido las voces, acompañadas y justificadas por citas de unas autoridades diversas, sino que también habían redactado una historia de la Real Academia y diferentes observaciones en torno a la etimología y la ortografía, al igual que un estudio en el que se presentaba el origen de la lengua castellana.
Posteriormente, la Academia utilizaría este Diccionario de Autoridades como punto de partida para realizar la primera edición de su Diccionario Usual, obra que tenía por objetivo principal la definición de las voces y que pór esta razón omitiría las citas características de la anterior.

martes, mayo 15, 2007

NO SÉ SI HAY QUE TENER PRISA EN VIVIR

o que si creo es que aquellas personas que se demoran en el aprendizaje de gozar y de aprovechar las cosas bellas que la vida nos ofrece, posiblemente, cuando aprendan a valorarla, ya será demasiado tarde, se estará muy próximo a cerrar el último capítulo del tiempo que le queda por vivir.
El arco iris de la vida, nos ofrece toda la gama de colores, todos ellos se producen en el caminar de las personas, incluso el color negro, está dentro de ese espectro, la cuestión es saber difuminar los unos con los otros hasta que se consiga una franja homogénea, sin quedar estancado en un tono determinado.
A veces la vida es difícil comprenderla por sus innumerables obstáculos, quizás lo más importante será vivirla, y esto se consigue desde mi modesta opinión, sabiendo valorar las cosas insignificantes que a diario suceden y que tal vez puedan ser las más importantes, todos pensamos hacer de la vida algo grande y nos olvidamos de que la misma se compone de cosas pequeñas, equivocando el camino para conseguir la necesidad de amar o el bienestar emocional a través de posibilidades económicas, olvidando que la riqueza interior que cada cual pueda sacar al mercado de valores de la bolsa de la vida, es el mejor broker para revalorizar los valores de los títulos del amor.
Al final, creo que lo importante no son los años de las personas, sino la vida de los años, cuando se tiene prisa en vivir, como decía al principio, quizás es porque tengamos el sentimiento de que por las rendijas de nuestros dedos, se han escapado los sueños, las esperanzas, y ahora nos toca cerrar fuertemente el puño para retener lo que aún nos queda por vivir, lo ideal sería que nuestra vida no fuese una novela interminable, sino que su autor la narrase de acuerdo con sus aspiraciones y que el epílogo de la misma nos dejase un buen sabor de boca, el placer de haber conseguido algo tan elemental y tan difícil a la vez como es sentirse amado.

NELSON

lunes, mayo 14, 2007

EL ARSENAL DE LA CARRACA

an Fernando, 1724 — Patiño establece un arsenal en la localidad de La Carraca, situada en la bahía de Cádiz. Se trata de unas atarazanas destinadas a la construcción y reparación de los buques de guerra, que también se arman y desarman allí. Protegido del exterior por medio de una cadena que evitaba cualquier paso al interior del recinto por la boca del caño de entrada y defendido por una importante batería de 28 cañones, el arsenal estaba dividido en distintos edificios que se apoyaban sobre estacas, pues el terreno en que se asentaban era muy fangoso, a causa de que el establecimiento se encontraba totalmente rodeado por el agua del mar. Por ello se le había provisto de unos caños cuya anchura y profundidad podían variar según sus funciones. Patiño había sido repuesto en la intendencia general de marina cuatro años antes, y pasó después a ocupar la presidencia del Tribunal de Contratación. Al poco tiempo, la corte lo envió a Cádiz con el fin de que activara el armamento que, bajo las órdenes del marqués de Lede, debía liberar la plaza de Ceuta del largo asedio marroquí. A su talento y actividad se debe la organización de la marina de guerra mejor preparada que España había conocido hasta entonces.

domingo, mayo 13, 2007

GIBRALTAR:LA ESTRATEGIA DEL IMPERIO

ibraltar, 2 de agosto de 1704 — Con una escuadra angloholandesa y unos dos mil hombres, el príncipe de Darmstadt desembarca en Gibraltar, en donde se encuentra una guarnición de apenas cien individuos además de unos cientos de milicianos civiles. La satisfacción que inundaba la corte de Felipe V por las victorias del duque de Berwick en Extremadura y los éxitos de Velasco en la contención del alzamiento barcelonés impidió, en cierta medida, que se prestara justa atención a la plaza de Gibraltar. De nada sirvieron las reclamaciones de su gobernador Diego de Salinas, quien se había personado en Madrid con el fin de solicitar refuerzos para defender la zona y fue sustituido por el marqués de Villadarias, ni las noticias referentes a la intención de Darmstadt de poner sitio a la importante plaza. Los enemigos cortaron sin dificultad las comunicaciones por mar y tierra, y pese a la resistencia opuesta por los gibraltareños, que no pudo prolongarse más de dos días. Villadarias presentó su capitulación a cambio de que se respetasen los bienes y religión de los habitantes (lo que no se realizó, pues se saquearon templos y casas y se infligieron malos tratos a la población). En vano intentó después Villadarias recuperar la plaza y poner remedio de este modo a su pasado mal gobierno. De igual modo, una escuadra francesa integrada por cincuenta y dos buques mayores y algunas galeras españolas bajo las órdenes del conde de Toulouse —hijo natural de Luis XIV y primer almirante de Francia— partió en auxilio del territorio ocupado, pero tropezó con la aún mayor formación angloholandesa del almirante Rooke y, pese a la batalla librada en agosto de 1704, la pérdida de Gibraltar se había consumado.

viernes, mayo 11, 2007

FELICIDAD, QUÉ CARA ERES!

arece cómo si el conseguir la felicidad fuese una meta, que, una vez conseguida, ya, pertenece al patrimonio personal de cada individuo, sin pensar lo frágil que es ese estado y la línea tan delgada que separa los estadíos entre el gozo y la pena.
La felicidad no es una estación donde se llega, es una manera de viajar, dependiendo de las comodidades de dicha travesía y la ilusión por realizarlo, y si el medio que utilizaremos es el más adecuado con respecto a nuestros deseos.
Creo que la felicidad, no depende en gran medida de los golpes de suerte, porque los mismos suceden de tarde en tarde, sino con la forja del cimiento que nos proporciona las pequeñas cosas del día a día, posiblemente sea una suma y resta de acontecimientos en donde al final nuestro ánimo trazará una línea al final de las operaciones que nos proporcionar un estado de felicidad.
Los transbordos, de las estaciones de la felicidad, podrían estar dentro de un itinerario, donde se sintiera siempre la necesidad de amar, algo que esperar, y la ilusión de verlas realizadas.
Los momentos que nos aporta el presente, son efímeros, el esperar y el amar al ser eternos, divisamos las vías que nos conducirán hacia el estado que todos ansiamos, ni tan siquiera, creo que la felicidad sea hacer siempre lo que uno desea, sino estar siempre seguro de lo que se hace , esto nos proporciona un estado de sensaciones, aportan paz y sosiego.
Los apeaderos incómodos, los tabúes, las normas, las costumbres, son los peores enemigos de la felicidad, deberíamos coger el tren subterráneo que nos llevasen a las profundidades de uno mismo que nos proporcionase ver nuestra alma.
Pienso que si estamos predispuestos siempre a ser feliz, algún día lo seremos, por muy largo que sea el viaje, al final pondremos nuestro equipaje en el andén que nos proporciona la sonrisa de la finalización de un viaje placentero, pero sino es así, creo que los recuerdos, nos pondrán proporcionar una felicidad añorada.


NELSON

jueves, mayo 10, 2007

LA COMPETENCIA DE LOS VIUDOS

alamós, 1660 — Según los datos recogidos en las hojas parroquiales de esta localidad catalana, el número de viudos que se vuelven a casar por estos años alcanza el treinta por ciento. En el s XVII era más elevado el número de viudos que el de viudas, porque las mujeres sufrían una elevada mortalidad a causa de los partos y las secuelas físicas que dejaban. Por ello, la concurrencia de los viudos en la oferta matrimonial suponía un duro peso para los jóvenes célibes de cada localidad, que veían retrasarse su acceso a la vida conyugal, además de correr el peligro cierto de permanecer solteros.
Los viudos maduros podían gozar frecuentemente de mejor posición económica y a menudo se hacían con las muchachas más bellas y al mismo tiempo mejor dotadas. Para contrarrestar esta tendencia se recurría a la cencerrada o burla ruidosa que se hacía también a los forasteros, en las bodas desiguales o en muchas otras ocasiones. Se han estudiado con atención las funciones de la cencerrada, pero no siempre cumplían un papel ritual o era forzoso que se produjeran. Los jóvenes, agrupados en cuadrillas o abadías de mal gobierno, solían cobrar una tasa a todas las bodas para celebrar un festejo a la salud de los novios. A los viudos se les cobraba el doble y recibían algunas chanzas.Sólo si no mostraban la debida generosidad se veían afrentados por la cencerrada, salvo en contados casos especiales.

miércoles, mayo 09, 2007

LOS ÚLTIMOS FLAGELANTES

spaña, 1648 — Las compañías de flagelantes, de gran vigor en la baja edad media, vuelven a renacer con inusitada efervescencia, debido a la grave crisis económica y social, y a las epidemias que asolan la Península. Esto queda bien patente en el resurgir de los picaos de la cofradía de la Vera Cruz, del pueblo riojano de San Vicente de la Sonsierra, o en la cofradía de San Antonio, fundada en este mismo año.
La actitud sadomasoquista de los flagelantes pretende ser una forma de intercesión ante Dios, para poner fin a las calamidades que se sufren o, al menos, asegurarse una mejor vida tras una muerte que se adivina como muy cercana.
El siglo XVII se inicia con una gran epidemia de peste bubónica, a la que siguen, a mediados y finales de siglo, nuevos brotes, que producen una importante mortandad. A esto se añade el estado de guerra, casi permanente, que vive España, la carestía de precios, el hambre acuciante, el derrumbe de la escasa industria, el paro, etc: un negro panorama, que provoca en el ánimo popular la sensación de sufrir un castigo divino.
Este aspecto de la fugacidad de la vida y el sentimiento de culpabilidad que aparece, propician que se vea en la religión la única solución. Se organizan procesiones, se multiplican las misas y las imágenes de vírgenes y santos, y los más desesperados recurren a la flagelación, casi desaparecida en el s xv, para obtener la ayuda divina. Todas son muestras de una reacción popular, encauzada para que no se dirija contra las clases privilegiadas.
Las compañías de flagelantes, que tienen su origen en los momentos más dramáticos de la edad media en Italia y España, y que habían sido duramente perseguidas por la iglesia, renacen con nuevo vigor. Sólo que, ahora, cuentan con el beneplácito eclesiástico, que busca así controlarlas y evitar sus extralimitaciones.Los flagelantes actúan en fechas determinadas, o al producirse cualquier catástrofe. Salen a recorrer la comarca, los hombres y mujeres ataviados con largas túnicas, mientras se cantan salmos e himnos apocalípticos.
Los cofrades marchan detrás de uno de ellos, que porta una gran cruz o el santo de su devoción, hasta llegar frente a una iglesia. Mientras arrecian los cánticos, los cofrades piden clemencia a Dios, al tiempo que se flagelan para dar fe de su arrepentimiento, entre el recogimiento de los espectadores presentes.
Esta actitud emana de las capas más populares e incultas del pueblo. En contraste con su actitud, otras clases sociales siguen disfrutando de su vida regalada, o los más viven sin preocuparse por los problemas trascendentales.

martes, mayo 08, 2007

LA “X” DE LA DISCORDIA

ucha tinta se está vertiendo respecto del lugar en donde colocar la “X” en la declaración de la renta que se nos aproxima de forma inexorable. Comentando este tema con infinidad de personas, las respuestas son de lo más vario pinta y las razones que argumentan para ubicarla de lo más contrapuestas.
Unos, manifiestan, que el destino de lo recaudado debería incidir en obras sociales, no sin apostillar, o mejor dicho dejar al descubierto su animadversión hacia lo que representa la Iglesia Católica, como si en ello se quisiera castigar de alguna forma a la religión mayoritaria de España, por infinidad de razones.
El otro sector, los que colocan el aspa favoreciendo los recursos eclesiásticos, esgrimen, que tomando esta actitud, se le ahorra al estado 36.060 millones de euros, por la actuación de la iglesia en obras sociales, docentes, sanitarias, culturales y de conservación del patrimonio histórico-artístico y de ayuda a los países del tercer mundo. Ambas, tendrán sus razones, porque todo, por muy discordantes que sean los motivos para tomar una decisión u otra, conducen en cierta manera hacia la libertad de elegir la opción que le satisface más a la hora de destinar esos recursos.
Por mi parte, sin decir donde irá mi “X”, sí que desearía que las cuentas estuviesen claras, en todas las opciones, porque últimamente, hasta las ONG,s nos están fallando, y por supuesto, no concibo relevante, que se destine dividendos, hacía los cultivos de lentejas de un determinado país asiático, enmascarándolo de estudio sin precedente, único e irrepetible.
Sea como sea, os deseo, la mejor opción para invertir nuestro dinero, en lo que mejor repercuta en la sociedad que nos ha tocado vivir.

EL SUEÑO DE UN TRONO ANDALÚZ

ndalucía, 1641 — Se descubre una conspiración, encabezada por el duque de Medinasidonia y el marqués de Ayamonte, para crear un reino independiente en Andalucía.En principio, la política seguida por el conde-duque de Olivares, que aspira a la restauración del imperio de Felipe II, agrada a amplios sectores de la población. Pero los fracasos, el aumento de la presión fiscal, las constantes levas y su centralismo despiertan el descontento general. Fruto de este sentimiento es la conspiración andaluza para crear un reino independiente, cuyo trono seria ocupado por el duque de Medinasidonia a instancias del marqués de Ayamonte. La conspiración es apoyada por la hija de Medinasidonia, Luisa de Guzmán, convertida en reina de Portugal por su matrimonio con el duque de Braganza, coronado como Juan IV. Esta le anima a que aproveche la debilidad de la Corona, tras la secesión de Portugal, la revuelta de Cataluña y las guerras con Francia y Holanda, ofreciéndole el apoyo de su marido. Se trata de una conspiración de la nobleza latifundista, que no tiene ningún eco en la población. Andalucía está plenamente integrada en la Corona. Carece de antecedentes, de cuadros y de instituciones propias.La trama es descubierta por la traición de un prisionero español en Lisboa. Felipe IV llama a la corte a Medinasidonia. quien le pide perdón de rodillas, y se libra del cadalso por su parentesco con Olivares. Al mismo tiempo,Ayamonte, engañado con una oferta de perdón, confiesa todo lo proyectado. Las autoridades no cumplen su palabra y Ayamonte es ejecutado en el Alcázar de Segovia. A pesar de este fracaso, los nobles siguien conspirando, porque la situación en Castilla es cada vez más insostenible.

domingo, mayo 06, 2007

FORJAS Y CARBONEROS

iérganes, 1628 — Entran en funcionamiento dos altos hornos en la población santanderina de Liérganes. La historia de los altos hornos es distinta a la de las ferrerías tradicionales, ya que su existencia está ligada a las demandas militares. Por eso no es raro que su desarrollo coincida con la decadencia de la siderurgia tradicional (primera mitad del siglo XVII). Tras la derrota de la Armada Invencible (1588) es evidente que la artillería española necesita ser renovada. En 1609 Felipe III encarga a Juan Curcio la producción de hierro dulce en Liérganes, pero los elevados gastos le arruinan. Entonces le sustituye el luxemburgués Jorge de Bande. Gracias a su trabajo, los dos altos hornos de Liérganes entran en funcionamiento en 1628. La demanda militar por la última incursión española en Europa impulsa su desarrollo, de tal manera que en 1637 se construyen dos nuevos en La Cavada (Santander). Además, la pujanza de estos altos hornos promueve la aparición de numerosas industrias anejas (carboneo, transporte, etc). En l640-42 se crea otro alto horno en Corduente (Molina de Aragón), pero las piezas de mayor tamaño y calidad salen de Liérganes y La Cavada.

sábado, mayo 05, 2007

!EL PARQUE ES MÍO!. EL BARRERO DESOLACIÓN SIN REMEDIO

aliéndome un poco de la línea con la que se creó esta bitácora, no tengo otra alternativa que exponer en ella, quizás, porque sea el único medio que tengo para desahogar la impotencia tan tremenda que sentí al presenciar en unos mis paseos por San Fernando, cómo la barbarie, el sinsentido, y la falta de urbanidad, se apoderó con sus destrozos, de un lugar maravilloso después de llevar inaugurado quince días.
No daba crédito a lo que mis ojos eran testigos, una turba de jóvenes entre 15 y 18 años, desplegaron toda su imaginación para desolar el parque de El Barrero, flores pisadas, arrancadas de cuajo, árboles vencidos por la fuerza de la sinrazón, risas y alborotos que justificaban de alguna forma tan loable acción.
Quise ir expresamente a este parque, porque todo eran elógios en su incipiente inauguración, pero, mi estado de ánimo se sintió como las árboles caídos y prometí no volver a él mientras no se tomen las medidas adecuadas de seguridad, porque, sinceramente, les puedo decir, que me sentí profundamente afectado.
Dudo mucho que levantemos cabeza si nuestra juventud -no toda, por supuesto-camina por estos derroteros, si el relevo generacional que tomarán algún día las riendas de las administraciones, beberá de las fuentes del caos y los desmanes.
Si queremos buscar la explicación a estos hechos vandalicos, posiblemente cada uno de nosotros podríamos exponer varios factores que lo desencadenan, pero, reflexionando sobre el tema, creo que hay un déficit de educación en la juventud, la falta de valores y de principios, las leyes que la regulan, cotiza a la baja en la formación y con el mínimo esfuerzo, posiblemente, que con el tiempo que estós energúmenos dedicaran a la mitad de las asignaturas que le sobran para pasar de curso, es muy problame, que al menos algún árbol que otro, se hubiera salvado, aunque sinceramente, lo sentiría por los profesores, porque la ira de ellos y de sus padres, recaería ante la importencia y la falta de preparación de no haber sabido transmitirles a sus vástagos, lo que significa el respeto a la sociedad en que la que tenemos que convivir todos sin sufrir atropellos gratuítos.

NELSON

jueves, mayo 03, 2007

LAS MONJAS BAJO SIETE LLAVES

adrid, 1623 — Pese a que en el siglo XVI se habían realizado grandes reformas en el seno de las órdenes religiosas, en España, al igual que en otros países, reina la relajación de las costumbres. En los conventos, sometidos a unas normas de clausura que prohíben la salida de las monjas salvo en casos excepcionales y prescritos por el derecho canónico y las constituciones apostólicas (incendio, peste, guerra, inundación, etc.), las religiosas se niegan a acatar la ley pese a que su incumplimiento se penaliza con la excomunión, reservada este caso directamente al papa. En realidad, existe una abierta discriminación entre los monjes y las monjas de clausura. A estas últimas no se les permite ningún tipo de actividad que no sea la oración en sus respectivas clausuras, y ello da pie a aprovechar cualquier oportunidad de romper esta monotonía. Se da también la presencia de señoras, en su mayoría de condición elevada, que, acompañadas de sus sirvientas, solicitan el ingreso a la institución como pensionistas, y pretenden prolongar en el convento su ritmo de vida habitual.

miércoles, mayo 02, 2007

MADUREZ Y MUERTE DE DON QUIJOTE

adrid, 30 de marzo de 1615 — Cervantes publica la segunda parte de El Quijote. Durante el tiempo transcurrido desde que el autor diera a conocer la primera parte de las aventuras del caballero don Quijote, en 1604, la vida de Miguel de Cervantes se ha visto turbada por varios acontecimientos desagradables. El 27 de junio de 1605 aparece muerto frente a la casa vallisoletana del escritor un individuo llamado Gaspar de Ezpeleta y, pese a que aparentemente la familia Cervantes no tiene nada que ver con el suceso, es sometida a un proceso y encerrada en la cárcel. Por falta de cargos completos, no obstante, se devuelve la libertad a los detenidos. No acaban aquí los disgustos;la familia tiene problemas económicos y el ambiente que se respira en el hogar parece ser sórdido, ya que en el año 1608 se pone en duda la moralidad de algunos de sus miembros femeninos. La fortuna no está del lado del autor en su vida privada; sin embargo, en el ámbito literario inicia el periodo de mayor actividad.

En septiembre de 1608, Cervantes sigue a la corte que vuelve a Madrid y, de aquí hasta su muerte, se hacen públicos sus títulos más conocidos. El escritor vivirá en la estrechez económica, enfermo, y marchará una temporada a Esquivias cuando su estado empeore, pero, como el cambio no alivia su dolencia, el 19 de abril de 1616 regresa a Madrid donde escribe una emotiva dedicatoria del Persiles para el conde de Lemos: «puesto ya el pie en el estribo con las ansias de la muerte». Cuatro días después Cervantes muere y es enterrado en el convento de las trinitarias descalzas. Apenas había pasado un año desde que apareciera la segunda parte de la novela de caballerías que haría famoso al manco de Lepanto. De mayor extensión que la primera, la continuación de El Quijote se divide en setenta y cuatro capítulos y reanuda la acción un mes después del punto en que la había dejado. Don Quijote, restablecido de su herida en el hombro, se encuentra con fuerzas suficientes para reiniciar sus aventuras, acompañado de su fiel Sancho, por amor a Dulcinea. Nadie se opone a su salida, pero el cura y el barbero planean un encuentro fortuito con un caballero —el Caballero del Bosque, que no es otro que un bachiller— quien, de salir vencedor en el enfrentamiento, debía obligar al caballero manchego a permanecer en su casa por dos años. Sin embargo, don Quijote sale triunfante e inicia sus peripecias: desciende a la cueva de Montesinos, ataca a un titiritero, cree montar un corcel volador (también Sancho se deja llevar por la fantasía y es nombrado gobernador de la «Insula Barataría»), y tras otros episodios fabulosos, es finalmente vencido en Barcelona por el bachiller, ahora Caballero de los Espejos. Ya en su hogar, la enfermedad no le deja llevar la vida tranquila que ansia y en el ejercicio de su recuperada lucidez, escribe su testamento y muere. Cervantes había escrito muchas otras obras en Madrid. En 1613 aparecieron las Novelas ejemplares, doce relatos breves que se reparten entre el grupo de las novelas de influencia italiana (El amante liberal), de penetración psicológica y presencia de detalles realistas (La gitanilla), y las de crítica social en las que el autor censura desde una postura satírica los vicios con el fin de corregirlos (Rinconete y Cortadillo). En 1614 ve la luz un extenso poema en tercetos: Viaje al Parnaso, una serie de juicios, en general laudatorios, sobre poemas de la época. Un año después se publican Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, colección que incluye las llamadas «comedias de cautivos», como Los baños de Argel y La gran sultana. Pero Cervantes es insuperable en sus entremeses, piezas breves, en prosa o en verso, costumbristas y en la línea de las de Lope de Rueda, aunque más acabadas, con mayor agudeza satírica: El juez de los divorcios, El retablo de las maravillas, El rufián viudo, El viejo celoso y demás. Por último, Cervantes termina en 1616 los Trabajos de Persiles y Sigismunda, obra que no llega a ver publicada.

martes, mayo 01, 2007

QUEVEDO, LA SÁTIRA Y EL PODER

astilla, 1603 — Francisco de Quevedo inicia la redacción de su Vida del Buscón. Concluida en 1608 y publicada en 1626, esta novela picaresca representa el exponente genuino del estilo quevedesco: en ella se conjugan la prosa precisa, grave, sugerente y agresiva que es propia del autor, con las metáforas más audaces, y si bien las situaciones y temas que trata son los típicos del género picaresco, el estilo le confiere una originalidad absoluta.
Pensada como un espectáculo de guiñol, la Vida del Buscón no sólo no elude la realidad, sino que la potencia hasta hacer de ella una caricatura, un esperpento, en el que los personajes se presentan completamente deshumanizados para traspasar al lector el pesimismo de Quevedo y su intención moralizante.
Francisco de Quevedo y Villegas había nacido en Madrid en 1580. Tras cursar sus estudios en Alcalá y Valladolid, acompañó al duque de Osuna en su viaje a Italia (1616): de regreso a Madrid, actuó como portador de dinero para la Corona. Encargado de los asuntos de Hacienda en Venecia, se le concedió el hábito de caballero de Santiago pero, al ser derribado Osuna, fue desterrado a su señorío de la Torre de Juan Abad. Durante el reinado de Felipe IV, Quevedo consiguió ganarse el favor del conde duque de Olivares y desempeñó por cierto tiempo algunos cargos en la corte: sin embargo, de nuevo cayó en desgracia al hallarse un memorial satírico en el palacio, por lo que el autor fue detenido y trasladado a San Marcos en León. Con la caída de Olivares en 1643, Quevedo recuperó una breve libertad de sólo dos años, pues en 1645 moriría en Villanueva de los Infantes. Autor de una producción amplia y compleja, sus títulos se reparten entre las obras en prosa y en poesía. En el primer grupo se incluyen la novela picaresca, los escritos festivos, satíricos, políticos —en los que predomina siempre una actitud de denuncia contra la situación de su época—, filosóficos, fantasías morales, y traducciones en prosa. El segundo grupo contiene poesías amorosas, satíricas, burlescas, encomiáslicas, morales, fúnebres, sagradas, romances, jácaras, y también traducciones en verso. Uno de los aspectos más característicos, y sin duda más populares de Quevedo lo constituyen las obras festivas. Estas se publicaron en 1631 junto a algunas sátiras con el título Juguetes de la niñez y travesuras del ingenio, volumen en el que se incluían Los sueños, corregidos y convertidos en alegorías mitológicas, con toda alusión a la Sagrada Escritura suprimida.
El Sueño del Infierno, conocido como el Sueño de las calaveras, fue el primero que compuso y en él aparece ya el tema del Juicio Final, constante a lo largo de toda su trayectoria literaria, que empleará tanto en la esfera religiosa y transcendente como en el ámbito de la comicidad. Aquí se anuncia también la fantasía moral posterior La hora de todos.
Escritas con una técnica muy similar a la empleada en Los sueños, las fantasías morales de Quevedo giran siempre en torno a unos personajes determinados: el avaro, el médico, el cornudo, el administrador de la justicia, las damas más o menos honestas, etc, a los que sin piedad hace blanco de su aguda sátira.
Por otra parte, el razonamiento grave de diversas figuras histórias es la base de su Discurso de todos los diablos o el infierno enmendado. Respecto a las obras poéticas, que forman prácticamente la mitad de la producción del autor madrileño y lo convierten en uno de los más brillantes poetas de la literatura española. Quevedo concibe la poesía no como la creación de un mundo nuevo, sino como meditación sobre el que ya existe y conocemos. Su postura intolerante, de continuo enfrentada a una realidad que no acepta, se traduce en una intención moralizante que se hace visible incluso en medio de la satira y de las situaciones burlescas.

lunes, abril 30, 2007

LOS PIES DE BARRO DE LA JUSTICIA

evilla, 1589 — El consejero real Beltrán de Guevara realiza para el Consejo de Castilla un informe secreto sobre la corrupción de los tribunales de justicia en el reino. En todos ellos, y especialmente en el de Sevilla, comprueba que el juego, las mujeres y la vida ostentosa de los miembros de los tribunales les exigían un alto nivel de ingresos, lo que los volvió proclives al soborno y las recomendaciones.
La justicia era una de las principales actividades que hacían al súbdito entrar en contacto con la administración real o señorial. Desde la época de los Reyes Católicos estaba organizada en una serie de chancillerías o audiencias, encargadas de administrar justicia civil y criminal en su más alta instancia.
Las jurisdicciones inferiores eran encomendadas en Castilla a corregidores y alcaldes de corte: en la Corona de Aragón a vegueres, bailes, justicias o «juicios de prohombres», con denominaciones diversas. En estos territorios levantinos muchos de los cargos inferiores, que se ocupaban de la mayor parte de los pleitos y delitos, eran nombrados tras una elección previa por el virrey entre los hombres de la localidad. Ya se tratara de funcionarios o de jueces locales, el primer obstáculo con el que se encontraban para desarrollar eficazmente su tarea era la ausencia de fuerza de policía.
En Castilla la Santa Hermandad, en Cataluña el somatén y en otros lugares las uniones intentaban paliar esta insuficiencia, pero eran instrumentos con escasos miembros y dependientes de la voluntad de aquellos que los integraban. Los tribunales tan sólo contaban en rigor con sus ayudantes (mensajeros, sayones,porteros. etc).
Esto no hacía a la justicia más ineficaz aunque sí mucho menos capacitada para imponer la autoridad del rey, y más vinculada a la interpretación que los súbditos hicieran de las leyes o el delito.
Otro grave problema eran las dotaciones económicas con que compensaba a los miembros de los tribunales.
Siempre andando escasos en sus ingresos, y con numerosas oportunidades de obtener beneficios en el ejercicio de sus cargos, tenían a menudo asignada una parte de multa y condenas, así como el cobro de averías en pleitos civiles.A su alrededor se movía también una nube de leguleyos, procuradores,notarios. etc, que sangraban todo lo que podían a quien caía en sus manos, como relatan las novelas picarescas y todas las descripciones del mundo judicial.

domingo, abril 29, 2007

¿QUE DÍA ES HOY?

o sé a que día estamos. En esta casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores, ilustrados con imágenes de los santos, que colgábamos al lado del tocador... pero ya no hay nada de eso, todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo, yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta... Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aún, acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que está en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el cristal roto de la ventana, pero se les olvidó, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos... Desde hace mucho tiempo tenía intenciones de escribir, pero me pasaba semanas buscando un lápiz y, cuando al fin lo encontraba, yo misma volvía a olvidar dónde lo había puesto. A mis años, las cosas se pierden fácilmente; claro que es una enfermedad de ellas, de las cosas, porque estoy segura de tenerlas, pero siempre se desaparecen...
La otra tarde caí en cuenta de que mi voz también ha desaparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos, no me contestan. Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno y les van a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza, me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar la taza de café. Lo hago así, de pronto, para que comprendan que estoy enfadada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón. Pero nadie viene...
El otro día les dije que cuando me muriera entonces sí me iban a extrañar. El nieto más pequeño dijo: ¿Y es que estás viva, abuela?... Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas ruedas viejas y ni los buenos días me dio...
Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me pongo de pie en medio del salón para ver si aun siendo un estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezar conmigo...
Cuando mi yerno se enfermó, tuve la oportunidad de serle útil; le llevé un té especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomará. Sólo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té poco a poco se fue enfriando. Mi corazón también...
Un viernes se alborotaron los niños y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos el día de campo. Me puse muy contenta.¡Hacía tanto tiempo que no salía y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al coche. Yo ya estaba lista y muy alegre me paré en la entrada a esperarlos...
Cuando arrancaron y el coche desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto o porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque. Sentí cómo mi corazón se encogió, la barbilla me temblaba como cuando uno no aguanta las ganas de llorar...
Vivo con mi familia y cada día me hago más vieja, pero cosa curiosa, ya no cumplo años. Nadie lo recuerda. Todos están tan ocupados... Yo los entiendo, ellos sí hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, lloran, se abrazan, se besan. Y yo no sé a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos; era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos, como si fueran míos. Sentía su piel tierna y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar. Pero un día mi nieta Laura, que acababa de tener un bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Ya no me acerqué más, no fuera a ser que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de contagiarlos! Yo los quiero a todos y les perdono, porque: ¿Qué culpa tienen los pobres de que yo me haya vuelto invisible?.
(Lamento no poder colocar en el sitio que corresponde a la autora de esta carta, la recibí por correo electrónico, tampoco creo que tenga demasiada importancia, porque es el sentir de muchas personas que viven la soledad en el grado más aboluto. La soledad del anciano, la soledad del jóven y del maduro, en ella aunque no sea un tema estrictamente histórico, si es cierto que la soledad ha acompañado de un modo u otro a todos los que intentamos compartir y dar lo mejorde nosotros mismos, sin tener alguna respuesta).


NELSON

LA OSADÍA DE LOS BANDOLEROS

ataluña, 1587 — La cuadrilla de bandoleros de El Minyó de Montellá se apodera, cerca de la población de Sidemunt, de la moneda que Felipe II envía a Barcelona, para ser reexpedida posteriormente a Génova. No es el primer robo que se realiza a las caravanas de moneda.
En 1573, el virrey de Cataluña menciona ya el problema del bandolerismo y de la seguridad de los envíos de moneda, apuntándose la posibilidad de avisar previamente de la llegada de estas remesas, para dotar de mayor seguridad a la ruta elegida. Luego, en 1583, se realiza el primer robo importante en La Creu de Santa Magdalena, cerca de Cervera (Lérida). Tiempo más tarde, en 1613, la banda del italiano Barbeta se apoderará de ciento once cargas de moneda del rey. El problema del bandolerismo es patente tanto en la ruta de metales preciosos Zaragoza-Lérida-Barcelona, como en la que, desde Castilla, recorre Valencia-Tortosa-Barcelona. Cataluña y Aragón sufren un espectacular auge del bandolerismo, que tiene su origen en varias causas. Junto a la miseria económica, que mueve a buscar en el delito un medio de vida, se encuentran factores políticos y geográficos que agravan la situación. La diversidad jurisdiccional y la abundancia de dominios señoriales favorecen el bandolerismo, ya que los diversos señores emplean a los bandoleros para atacar los intereses de sus enemigos. Además, existe una oposición entre la montaña, más pobre, y la llanura, más rica. Cuando en la montaña hay escasez de recursos, los montañeses bajan en busca de trabajo. Si no se puede acceder a esta salida pacífica, entonces cabe el recurso del bandolerismo, que encuentra un acicate especial en los envíos de metales preciosos.

viernes, abril 27, 2007

UNA GALLEGA DE ARMAS TOMAR

a Coruña, 4 de mayo de 1589 — Los españoles rechazan un ataque inglés, gracias al empuje de una mujer, María Pita.
Tras haber derrotado a La Invencible en el canal de la Mancha (1588). Isabel I de Inglaterra decide enviar una escuadra de 200 navíos y 20 000 hombres para ayudar a los rebeldes portugueses. Al mando de la expedición se encuentran el almirante Norris y el corsario Francis Drake, que deciden iniciar el hostigamiento a Felipe II por La Coruña.
Mucho es el valor de los gallegos, pero poco pueden oponer a los ingleses, que se adentran en el barrio de la Pescadería. Se lucha cuerpo a cuerpo: un soldado enarbola la bandera inglesa y está a punto de clavarla en la torre cuando María Pita, una mujer que ha visto caer a sus pies a su marido, Gregorio Rocamunde, se lanza contra él y le atraviesa con sus armas. Luego, desgarra la enseña enemiga y al grito de: ¡Seguidme, los que tengáis honor! rechaza junto a un grupo de mujeres a los invasores ingleses que ponen rumbo a Lisboa.
Maria Pita, de verdadero nombre Mayor de la Cámara y Pita, es premiada por Felipe II con el grado de alférez.

miércoles, abril 25, 2007

TRATOS Y CONTRATOS DE FRAY TOMÁS

evilla, 1587 — Es publicada en Sevilla la Summa de tratos y contratos, de fray Tomás de Mercado.El arbitrista fray Tomás de Mercado nace en Sevilla, pero muy joven se traslada a México, donde se hace dominico en 1553. Escribe seis libros, en los que estudia la ley natural, las relaciones comerciales, la producción de trigo, y los cambios, usuras y restitución.En la Summa de tratos y contratos y en De los tratos de Indias y tratantes en ellas, publicados en 1569 en Salamanca, fray Tomás critica la explotación que se ha llevado a cabo en las Indias. En su opinión, el continuo incremento de los precios ha hundido a las colonias de América y pronto hundirá a España. Las clases acomodadas de las Indias cuentan con suficiente moneda para ofrecer cantidades cada vez mayores, a cambio de los productos importados de España.Pero estos consumidores, según fray Tomás, «destruyen los precios de allá, poniéndoles costos tan subidos que es lástima».Fray Tomás sostiene que, para solucionar el problema, los metales preciosos deben utilizarse como un instrumento para fomentar la economía de la metrópoli, cosa que no llega a hacerse nunca. Como en el caso de otros arbitristas, las sensatas ideas expuestas por Mercado no tienen posibilidad de ser llevadas a la práctica. Fray Tomás escribe también algunas obras filosóficas y teológicas, como In logicatn magnam Aristotelis commentarii cum nova translatione textus, et cum opusculo argumentorum, que aparece en Sevilla en 1571 al mismo tiempo que unos Comentarii lucidissimi in texti Petri Hispani, sobre este romanista, que goza de gran predicamento entre los jurisconsultos españoles.