jueves, marzo 15, 2007

PECHINA, REPÚBLICA DE MARINEROS

L-Ándalus, 884 — Además de una armada de guerra, los musulmanes contaron pronto con una importante flota mercante. Los mercaderes transportaban en estas naves los cereales del Mogreb y los productos de lujo, que se manufacturaban en los talleres especializados de las ciudades de la Península. Durante el reinado de Mohammed I, los marinos contaban con numerosos puertos de amarre entre Alicante y Aguilas, desde donde hacían viajes periódicos a la costa del norte de Africa. Un grupo de marinos que frecuentaba Ténés, donde habían instalado una factoría, tenían su base en al-Andalus en las inmediaciones de la torre de vigía (mariya) de Pechina. Estaba situada en el fondo de un golfo bien protegido, que recibía las aguas del río Andarax (uadi Bachchana), constituyendo un magnífico observatorio. Pronto la mariya de Pechina, llamada al-mariya o Almería, se convirtió en el más frecuentado y activo puerto de la costa mediterránea peninsular. En la región de Pechina vivía un grupo de yerneníes, que tenía la misión encomendada por el emir Ahderramán de vigilar la costa, contra un posible ataque de los piratas vikingos. A cambio, el emir les concedió las fértiles tierras del valle del Andarax. Al regreso de uno de sus viajes a Ténés, los marinos acordaron con los yemeníes crear una «república» marítima, cuya capital sería Pechina. Esta no era una ciudad, sino más bien una agrupación de caseríos dispersos. Desde su instalación en la zona en 884, marinos y yemeníes se preocuparon de construir un recinto, con la intención de hacer de Pechina una verdadera ciudad. Efectivamente, el activo tráfico de barcos mercantes hizo que pronto Pechina se convirtiera en un importante núcleo urbano, donde se instalaron numerosos hombres de negocios.

miércoles, marzo 14, 2007

ROMA SE DA UNA NUEVA CONSTITUCIÓN REPUBLICANA

acia el 509 a de C comienza a manifestarse en Roma una evolución política y social que conduciría al derrocamiento de los Tarquinos y a la proclamación de la república. Ahora es la nobleza quien, a través del Senado, asume el poder en Roma. La economía de la ciudad seguía teniendo bases agrarias e incluso la religión oficial tenía un origen vinculado a las labores de la tierra. Los patricios, que aspiraban a mantener sin cambios la estructura social heredada, se agrupaban en grandes familias, las gens, que honraban a un antepasado común. Del jefe de la gens dependía una numerosa clientela, formada por antiguos esclavos o campesinos muy pobres, que buscaban en él protección. Por otra parte, a menudo los campesinos pobres se veían obligados a contraer deudas y, como difícilmente podían pagarlas, terminaban por ser vendidos como esclavos. Debilitado el imperio etrusco los patricios expulsaron a los reyes y adoptaron una constitución republicana, que les aseguraba seguir gozando de todos sus privilegios. El Senado, de 300 miembros, se compone de los jefes de las familias patricias (patres) y de antiguos magistrados. Nominalmente, el poder político queda en manos de dos cónsules magistrados, que poseen igualdad de derechos y son elegidos por un año: en casos de guerra o de conflictos internos muy graves, los cónsules pueden delegar el poder en un dictador. Así, el gobierno, la justicia y la administración estatal son acaparados por la aristocracia, que comete constantes abusos.

martes, marzo 13, 2007

LOS JUDÍOS VUELVEN DEL CAUTIVERIO

abilonia-Judá, desde 539 — Ciro II el Grande conquista Babilonia y permite que los judíos. deportados como castigo por el levantamiento del rey Sedecías, vuelvan a Judá. Un importante sector de la colonia judía eligió permanecer en Babilonia, que con los años se convertiría en el centro cultural del judaísmo. Los deportados que regresaron fueron autorizados por Ciro a reconstruir el templo de Jerusalén. Por otra parte, después del fracasado levantamiento contra la dominación babilónica, no todo el pueblo judío había sido deportado; los invasores desterraron a los miembros de las clases sociales dirigentes, una cuarta parte de la población total (los campesinos siguieron en el país). Mientras los cabecillas de la rebelión eran encarcelados, los que fueron enviados a Babilonia continuaron viviendo en las antiguas comunidades familiares. No fueron tratados como esclavos: recibieron el estatuto de trabajadores semilibres y podían construir casas, cultivar tierras. casarse, comerciar, y algunos ingresaron al servicio de la Corte, pero tenían prohibido su culto religioso.

lunes, marzo 12, 2007

"EL MEDIO HOMBRE"

onsultando biografías de personajes célebres y que de una forma u otra aportaron a España resultados transcendentales, vino a mis manos algunas reseñas históricas de hechos, y actos de valentía difícilmente repetibles, pero olvidados en el tiempo y que tan siquiera tuvieron jamás el reconocimiento de su país.
En esta ocasión me refiero a Blas de Lezo, su biografía es tan extensa y sus actos de heroísmo tan asombrosos, que necesitaríamos mucho tiempo para poder describirlos o para conocer que le impulsó a este marino mermado por las heridas y las amputaciones a seguir sobre las cubiertas de los buques, defendiendo el pabellón de España.
Me consta, que los españoles, desarrollamos un complejo tremendo cuando nos referimos a hechos heroicos de nuestros compatriotas, sea en el terreno que sea, nunca hemos sabido valorar y poner en el lugar que corresponde a los héroes que han proporcionado los mejores capítulos de nuestra historia regado con la sangre generosa de estos hombres y mujeres que han dado en ocasiones todo por nada.
Estoy completamente seguro, que si Blas de Lezo, hubiese sido hijo de otra patria, no hubieran escatimado laureles ni reconocimientos que tan insigne marino acumuló para el engrandecimiento de España.
Nacido en Pasajes (Guipúzcoa), el 3 de febrero de 1689, se enroló en la Armada. En el combate de Gibraltar de 1704, siendo guardiamarina, pierde su pierna izquierda y es amputado en condiciones sanitarias deplorables, pues, no se le aplicó anestesia, fue esta su primera cita con la muerte, fue el anticipo de lo que le esperaba a lo largo de su vida como marino.
Su heroísmo, en esta acción, fue reconocido, por Felipe V hasta el punto de que lo quiere nombrar su asistente de cámara y le concede una “merced de mérito”, galardón que sólo recibían las personalidades más prestigiosas del reino.
A raíz de este bautismo de fuego, interviene en el socorro a Peñíscola, y en Génova, derrota a los ingleses, destruyendo al navío” Resolution”, y capturando otros barcos..
En 1706, acude en socorro de Barcelona, asediada por la armada británica.
Posteriormente es destinado como fuerza de guarnición a Tolouse, en donde, vuelve a sufrir un nuevo revés, pues pierde el ojo izquierdo producto de una esquirla de cañón.
En 1712, bombardea Barcelona al mando del navío “Campanella”, en apoyo del Rey Felipe V, siendo nuevamente herido en el brazo derecho por una bala de mosquete que se lo inutiliza . A partir de aquí, sería conocido en todos los lugares donde su navío dejaba ver su velamen como “ el medio hombre”.
En 1715, participa en la recuperación de Menorca. Posteriormente es destinado con su escuadra al mar del Sur, para intentar limpiar de piratas estas zonas marítimas que atosigaban al imperio español y ponían en serio riesgo la economía de la metrópoli.
En 1731, hizo de recaudador de impuestos, pues Génova le debía a la corona española dos millones de pesos, adentrándose en dicho puerto con seis navíos y rescatando dicha cantidad deudora, obligando a rendir honores a la bandera de España.
En 1732, recupera Orán, en manos de los musulmanes y como colofón a una vida de heroísmo tan dilatada, hago referencia al suceso acaecido en 1737, cuando fue destacado a Cartagena de Indias donde ocurre su más glorioso episodio. Durante 67 días defiende con tesón la plaza del feroz asalto inglés y derrota la más importante Armada que el mundo había visto.
Muere en Cartagena de Indias, ¿su tumba?, ¿sus restos?,que más dá, hay cosas más importantes por las que preocuparse, además esto narrado pertenece al pasado, son historietas que ni siquiera figura en los libros de historia ni en el sentir de un pueblo. ¿Blas de Lezo?,¿quién es ese marino?.
Blas, tuviste mala suerte, no ya por tus heridas, por tu desvelos hacia tu patria, sino por la ignorancia de tus compatriotas, la peor herida te la proporcionó tu propio pueblo, pero los héroes muchas veces llegan hasta el sacrificio de saber que son ignorados.
NELSON

domingo, marzo 11, 2007

AGUR, NAVARRA ADIOS!

sto no es un sueño ni una película de ficción, la realidad supera con creces a lo anterior, Navarra, se juega su exístencia en las próximas elecciones utonómicas, se juega la prosperidad de un pueblo rico que se desarrolla como una de las regiones más próperas de Europa. Los navarros tienen en su mano el devenir de su tierra, o ser libre como comunidad foral con sus privilegios adquirido a lo largo de los siglos, o caer, entre las fauces de una izquierda Abertzale, implicada directamente en los mayores crímenes que se han cometido en muestro país y que se la engullirá sin piedad y con el compromiso, de formar una república de corte stalinista que estaría dirigida y manipulada por personas de dudable condición democrática.

No se trata de izquierdas ni de derechas, es algo más simple que el deposittar un voto en función de una ideología determinada, es, el decidir en la próximas elecciones autonómicas que quieren hacer los navarros con su comunidad, con su espacio de libertad, con su prosperidad, con el furturo de sus hijos.

Hoy sabemos lo que significa Navarra, el futuro que tiene, ¿podremos decir lo mismo en un caso hipotético de que Navarra pase a formar parte de Euskadi?, si nos gustan los inventos, !adelante!, si a pesar del grito desesperado del riesgo que se corre, los navarros, deciden que es más próspero su incorporación a la hacienda de Otegui, ha sido su decisión, siempre el resto de España, estaremos dispuestos, a acoger como exiliados a aquellos navarros que se sientan rechazados, y que por una causa u otra, perdieron la oportunidad de ser libres.


NELSON

sábado, marzo 10, 2007

¡POR VOSOTRAS!

lguien, me preguntaba hace unos días, sino me acordaba que se celebraba el dia de la mujer trabadora, y es como para olvidarlo, pues todos los medios de comunicación, lanzaban al eter sus consignas para realzar a la mujer trabajadora.
Debo de aclarar, que efectivamente, estaba al día de lo que se conmemoraba, pero no creí necesario transmitir ninguna felicitación porque lo considero un hecho asumido de sobra en nuestra sociedad, y que estas misivas, no favorecen en nada al colectivo femenino. Ya que, está más que demostrado, la capacidad intelectual y laboral de las féminas, y, sinceramente creo que no viene a cuento.
Pero sí, me trasladó esta conmemoración a tiempos pretéricos, me hizo retroceder 76 años, cuando en 1933, se produjo en España un hecho insólito y de justicia. La mujer pudo acudir a las urnas y depositar el voto sin ningun tipo de cortapisas en igualdad de condiciones que el varón. No fue tarea fácil, pero se logró ese avance tan significativo gracias a la lucha irresistible de un grupo de mujeres que se envolvieron en la bandera de la libertad a costa de encarcelaciones, rechazos y todo tipo de vejaciones hasta conseguir lo que por derecho les pertenecía.
Su lucha, se fundamentó principalmente en la modificación del artículo 161 de la Constitución de 1931, quedando como sigue después de una denonada insistencia para su cambio: "No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas, ni las creencias religiosas".
La lista de luchadoras infatigables se iba incrementando paulatinamente a medida que las pioneras transmitían de boba en boca, en discursos en plazas y teatros, los derechos de la mujer, no aceptabaan en una sociedad democrática el ser consideradas objeto, reclamando el puesto que les correspondía.
No se puede acabar este artículo, sin nombrar a quellas heroínas que pasaron todo tipo de vicisitudes amargas hasta conseguir justicia, y me refiero a Clara Campoamor, buque insignia de esta lucha en donbde dejó de manifiesto todas sus inquietudes en un libro que se titula" Mi pecado mortal, el voto femenino y yo".
Clara se hizo a si misma, fue una autodidacta, y sin medios para realizar estudios, luchó denodadamente hasta conseguir la licenciatura de derecho. Luchó contra el machismo despiadado y también en contra de la mujeres que se manifestaban complacientes con una sociedad en donde la mujer tenía poco que decir.
Sería injusto tambien dejar de mencionar a un ramillete de mujeres que la arropoban y luchaban codo con codo, como fueron, Victoria Kent y Matilde Huici.
NELSON


viernes, marzo 09, 2007

UNA GUÍA PARA EL ÚLTIMO VIAJE



os Libros de los muertos egipcios constituyen un fenómeno único en la historia de la literatura universal. Se trata de textos religiosos escritos sobre papiro que se depositaban en las tumbas, junto a las momias. La literatura de los muertos egipcia incluye, además de los rollos de papiro, las inscripciones en las cámaras funerarias y en los sarcófagos. Los Libros de los muertos son textos rituales que, de acuerdo con la tradición, debían ser escritos en cada oportunidad por los deudos. Ese es el caso del libro que enseña al alma a atravesar la eternidad. Otros textos se refieren (así ocurre, por ejemplo, con los llamados Libros de ultratumba), a las tareas que debe llevar a cabo el alma del fallecido.En este caso, los libros acompañan y dirigen a los muertos en su camino hacia el más allá, y al mismo tiempo describen ese viaje a través del nocturno reino sepulcral. La idea central de los Libros de los muertos consiste en que el texto religioso, enunciado en vida por un sacerdote, alcanza toda su efectividad ritual después de la muerte.

jueves, marzo 08, 2007

EL IDEAL Y LAS VIRTUDES DE LA CABALLERÍA

A CABALLERÍA NO ES SÓLO una forma de vivir, es también una ética. Si se considera históricamente innegable el compromiso moral adquirido por el joven guerrero el día de su investidura, debemos reconocer que la existencia de un verdadero código de caballería está atestiguada únicamente en la literatura.Y sabemos qué distancia existe, en el siglo XII, entre los modelos literarios y la realidad cotidiana. Además, los preceptos de dicho código difieren de una obra a otra, y su espíritu se modifica sensiblemente a lo largo del siglo. Los ideales del Cantar de Roldán ya no son los de Chrétien de Troyes.
De manera muy general, el código de la caballería puede resumirse en tres grandes principios: fidelidad y lealtad a la palabra dada ante todos; generosidad, protección y asistencia a todos los menesterosos; obediencia a la Iglesia y defensa de sus ministros y bienes.
A finales del siglo XII, el perfecto caballero no es aún Parsifal, ni por supuesto Galahad, tal como ambos aparecerán, hacia 1220, en la Búsqueda del Santo Grial. No es tampoco Lanzarote, cuyos amores con la reina Ginebra tienen algo de incompatible con las virtudes de la caballería. El «sol de toda caballería» es Galván, el sobrino del rey Arturo, un miembro de la Tabla Redonda que posee en el más alto grado las cualidades que se esperan de un caballero: la franqueza, la bondad y la nobleza de corazón; la piedad y la templanza; el coraje y la fuerza física; el desprecio del cansacio, del sufrimiento y de la muerte; la conciencia de su propio valor; el orgullo de pertenecer a un linaje, de ser el hombre de un señor, de respetar la fidelidad jurada; y sobre todo, esas virtudes que el antiguo francés denonrina «largesse» y «courtoisie» que ningún término de la lengua moderna puede traducir de forma satisfactoria.
La largesse es a la vez la liberalidad, generosidad y prodigalidad. Se opone a la riqueza.Tiene por contrarios la avaricia y la búsqueda del beneficio, algo que es patrimonio de los mercaderes y burgueses, ridiculizados siempre por Chrétien deTroyes y sus imitadores. En una sociedad en que la mayor parte de los caballeros viven parcamente de lo que sus protectores les quieran dar o conceder, es normal que la literatura exalte los regalos, los gastos, la generosidad y la manifestación del lujo.La courtoisie es todavía más difícil de definir. Comprende todas las cualidades que acabamos de enumerar, pero se añaden la belleza física, la elegancia y el deseo de agradar; la dulzura, la pureza de alma, la delicadeza de corazón y de las maneras; la agudeza de la mente, la inteligencia, una exquisita cortesía y por decirlo todo, un cierto esnobismo. Supone además la juventud, la libertad de todo apego a la vida, la disponibilidad para la guerra y los placeres, la aventura y la ociosidad. La courtoisie se opone a la viluinie, defecto propio de los villanos, los palurdos, las gentes malnacidas y sobre todo mal educadas. Pues para ser cortés, la nobleza de nacimiento no es suficiente; los dones naturales deben ser afinados por una educación especial y mantenidos por una práctica diaria en la corte de un gran señor. La del rey Arturo constituye un modelo. En ella se hallan las damas más bellas, los caballeros más valientes y las maneras más corteses.

Extracto de «La vida cotidiana de los caballerosde la Tabla Redonda»(Temas de Hoy).



domingo, marzo 04, 2007

EL ACEBUCHE SINÓNIMO DE DIGNIDAD

nte la situación de despropósitos que vivimos en nuestro país, a raíz de la rendición sin condiciones de un gobierno débil y entregado a las fauces del terrorismo, creo sentir en mi interior aquello que se denominó en tiempos pretéritos el síndrome de Estocolmo.
Jamás podría ver con buenos ojos, cualquier ataque a la justicia ni a la sociedad, y tenía claro que cualquier delincuente, donde mejor se podía “aparcar”, era alejado de la convivencia con las personas decentes hasta tu reinserción.
Pero el síndrome al que mencionaba antes, se suscita a raíz de que los delincuentes que en la actualidad están apartados de nosotros, van atener más dignidad que muchos de los políticos que deambulan por esos pasillos de los pasos perdidos.
Con la excarcelación del sanguinario DeJuana, son precisamente los presos los que van a tomar la bandera de la dignidad, los que nos van a enseñar que aunque entre rejas, tienen honor y posiblemente los que hagan recapacitar al gobierno del atropello que significa la decisión tomada estos días.
“El Acebuche”, quizás sea el germen o el revulsivo, para que una sociedad dormida, en donde todo vale, se ponga en marcha y se manifieste de forma eficaz ante el dolor de una España sometida y ultrajada en manos de unos incompetentes que confunden el derecho a gobernar por “ganar” unas elecciones, y la rendición del estado de derecho.
Es incomprensible, que los ciudadanos llamados decentes, tengamos que recurrir a los delincuentes, para que nos salven de los desmanes que el gobierno nos proporciona, no se entiende, que las cárceles se conviertan en el mayor refugio de la dignidad de un país. La sociedad recurre a vosotros, y aunque sea de soslayo y con las orejas bajas, las voces de un pueblo claman justicia, y si esa justicia tiene que venir a través de personas condenadas, siempre será mejor que aceptar la traición de gobernantes que no se sabe muy bien sus oscuras intenciones o pactos se han fraguado entre bastidores, sin luz ni taquígrafo.
NELSON

NO TENÍAN CUERNOS

os cascos empleados por los vikingos carecían de cuernos.La imagen tradicional que la historia ha legado de ellos pertenece más a la ficción que a la realidad.
CUANDO SE HABLA DE los vikingos todo el mundo piensa en cornudos. No por la infidelidad de las mujeres —poco probable en una sociedad tan tremendamente machista como la suya—, sino por el característico casco con el que la iconografia popular los ha hecho pasar a la Historia. Esta idea es errónea aunque se fundamenta en un ápice de autenticidad. Si bien es verdad que existen cascos adornados con cuernos y se han encontrado algunos en los enterramientos y en las excavaciones arqueológicas, lo cierto es que la mayoría de los yelmos utilizados por los vikingos carecían de cornamenta. Se trataba de unos cascos de forma conoidal fabricados en acero. Solian llevar una protección nasal que también cubría parte de los ojos —como la montura de unas gafas— y algunos adornos. Los grandes señores hacían decorar sus celadas con incrustaciones en oro y plata.

Para su protección, además de los cascos, empleaban unos grandes escudos circulares fabricados en madera y recubiertos de acero, material con el que también confeccionaban sus Cotas de mallas. Las armas más comunes eran las espadas y las hachas. Las espadas se fabricaban con acero y, artesanalmente. El elemento más destacado de éstas era su empuñadura en forma demartillo y perfectamente equilibrada. Las hachas podían ser de una o dos hojas y generalmente, de mango corto, lo que facilitaba, además que pudieran emplearse como armas arrojadizas.

Los ataques se llevaban a cabo de una forma tremendamente rápida, efectiva e inevitable.Se puede decir que el mejor aliado de estos guerreros era el factor sorpresa, elemento común y denominador de todas sus razzias. Se trataba de pillar desprevenido al adversario y que a éste no le diera tiempo a reaccionar. Como los modernos atracadores de bancos, que han estudiado su golpe hasta el más mínimo detalle y son capaces de vaciar las arcas de la entidad en apenas unos segundos, los vikingos llegaban, asaltaban y desaparecían del emplazamiento enemigo antes de que la voz de alarma hubiera siquiera salido de la boca de los vigías.

Durante los combates se producía en la mente de los vikingos un fenómeno que los historiadores han denominado bersek —literalmente, «volverse loco»— y que les hacía afrontar las batallas desde una perspectiva casi suicida e inconsciente. Poseídos por una furia y una ira incontrolable no sentían el dolor de las heridas y el miedo se convertía en su aliado. Seguramente se trataba de una especie de paranoia mental, un trance inconsciente, acrecentado por la concentración previa al combate. Este estado mental no se aprendía, iba en la sangre.
G.B.

sábado, marzo 03, 2007

COVADONGA, NARRADA POR LOS PERDEDORRES

UENTAN ALGUNOS HISTORIADORES que el primero que reunió a los fugitivos cristianos de España, después de haberse apoderado de ella los árabes, fue un infiel llamado Pelayo, natural de Asturias, al cual tuvieron los árabes como rehén para seguridad de la gente de aquel país, y huyó de Córdoba en tiempo de Al-Hurr ben Abd Al-Rahman Al-Tzakafi, segundo de los emires árabes de España, en el año segundo después de la conquista, que fue en el 98 de la égira (716-717). Sublevó a los cristianos contra el lugarteniente de Al-Hurr, le ahuyentaron y se hicieron dueños del país, en el que permanecieron reinando, ascendiendo a 22 el número de los reyes suyos que hubo hasta la muerte de Abderramán III.
Dice Isa ben Ahmad Al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar aAriyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con 300 hombres.

Los soldados musulmanes no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino 30 hombres y 10 mujeres.Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada de las abejas en las hendiduras de la roca. También la situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo despreciaron a sus enemigos cristianos diciendo:«treinta asnos salvajes ¿qué daño pueden hacernos?».

El reinado de Pelayo duró 19 años y el de su hijo 2. Después de ambos reinó Alfonso, hijo de Pedro, abuelo de los Beni Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes les habían tomado.

Al Maqqari. Cronísta árabe del siglo IX

viernes, marzo 02, 2007

LAS VASCONGADAS SE UNEN VOLUNTARIAMENTE A CASTILLA

riginariamente, los vascones ocuparon el territorio que hoy es Navarra, mientras en Guipúzcoa vivían los várdulos, en Vizcaya los autrigones y en Álava los caristios. Fue Sancho III «el Mayor» quien, a comienzos del siglo XI, los anexionó a sus dominios, que se extendían de Zamora a Barcelona. Más tarde, en 1379, Juan de Castilla asumió los títulos de rey de España y señor de Vizcaya. Los monarcas debían jurar, sin embargo, los Fueros vascos o «leyes viejas».
ATENGÁMONOS A LOS HECHOS. Bajo el nombre de vascones se define de modo general a los primitivos habitantes de lo que actualmente es el País Vasco. Esta definición es inexacta, pues en realidad —aunque no con absoluta homogeneidad— ocupaban el territorio que hoy es Navarra, mientras que en Guipúzcoa vivían los várdulos, enVizcaya los autrigones y en Alava los caristios. Influyó para que se extendiera la denominación errónea de vascones el hecho de que estos fueran los más poderosos y conocidos, además de que todos fueran pueblos autóctonos que también tenían, en mayor o menor medida, sangre celta (fruto de las invasiones de las tribus indoeuropeas).

Aclarado este punto, es imprescindible resaltar que los pueblos vascongados jamás se unieron en una entidad territorial o política. Várdulos, caristios y autrigones evolucionaron de forma independiente hasta que Sancho III «el Mayor», rey de Navarra (1005-1035), los anexionó a sus dominios, que llegaron a extenderse desde Zamora hasta Barcelona, por lo que el poderoso monarca se concedió —al igual que hicieron sus sucesores— el título de Hispaniarum Rex. En 1076, el reino navarro comenzó a desintegrarse, al tiempo que la efervescente Castilla se convirtió en el primer motor de la Reconquista y en el principal aliado de los vascongados, que acababan de recuperar su independencia. Navarra había perdido esos territorios.

La continua amenaza de sus vecinos orientales condujo a tres importantes acontecimientos en 1200. El primero fue un hecho de armas. El rey castellano Alfonso VIII aprovechó que el rey navarro Sancho VII «el Fuerte» se encontraba en Africa para invadir Alava y sitiar Vitoria. A su regreso, a Sancho VII no le quedó más remedio que ceder el resto del territorio alavés que tenía ocupado, pero la unión de estas tierras con Castilla no fue definitiva, sino que hubo que esperar a 1334, cuando el Señorío de Ayala se entregó libremente a la jurisdicción de Castilla. Dos años antes había hecho lo mismo la Cofradía de Arriaga —constituida por los señores de lazona—, que gobernaba numerosos pueblos. El segundo acontecimiento fue el que condujo a la incorporación de Guipúzcoa a la Corona de Castilla. Una unión voluntaria —los roces con los navarros eran habituales— y que además se produjo a instancia de los propios guipuzcoanos, que exigieron a cambio —al igual que alaveses y vizcaínos— el reconocimiento de los Fueros o «leyes viejas», lo que les fue aceptado. El caso de Vizcaya —el tercer acontecimiento— es más próximo al de Alava que al de Guizpúzcoa, ya que más que una incorporación politica lo que hubo fue un vínculo personal. El proceso de unidad fue también más complejo y se remonta al primer señor de Vizcaya del que hablan las crónicas, Iñigo López, quien hacia 1040 decidió entrar en la órbita castellana. La influencia del poderoso reino occidental se compartió durante muchos años con la de Navarra —poco dispuesta a respetar los Fueros—, pero en 1180 la elección tomado definitiva, aunque no formalmente. En 1200, Alfonso VIII entregó a los López de Haro el señorío de Vizcaya y en 1 2 1 2 concedió a Diego López de Haro el condado de Durango. El tercer territorio, las Encartaciones, fue anexionado por esta familia durante este proceso.

El definitivo pacto entre Vizcaya y la Corona tuvo lugar en 1379. La casa de los López de Haro se había extinguido años antes, por lo que el señorío recayó sobre los Lara y posteriormente en los Manuel, a los que pertenecía Juana Manuel, esposa del rey Enrique II de Castilla. Cuando en 1370 murió el último de los Manuel, de nombre Tello, sus derechos pasaron al infante don Juan de Castilla, quien los haría efectivos en 1379. De este modo, en él coincidieron los títulos de rey de España y señor de Vizcaya, y aunque Vizcaya se mantuvo independiente y su régimen político no varió —los monarcas debían jurar los Fueros—, desde ese instante reconoció en el rey de Castilla a su señor natural.
Javier Lorenzo

miércoles, febrero 28, 2007

LA VIÑA, ¡QUE ARTE!

na vez más nos dirigimos al barrio de la Viña de Cádiz, buscamos por el entramado de calles que nos conducían a “ El Manteca”, teníamos la idea de introducirnos en uno de los lugares más típicos y representativos de ese Cádiz que tan sólo conocen los que tienen oído para oír e interpretar el “arte” que sus moradores agasajan a diario con las personas que deciden sumergirse en la ironía, el cante y sobre todo envolverse en un vendaval de socarronería.
La noche trascurría placenteramente, hasta que por arte de magia suena una guitarra y posteriormente, voces más o menos entonadas, acompañaban el cimbrear de las cuerdas, lanzando al aire, estribillos de las comparsas que fueron primeros premios en ediciones pasadas del carnaval de Cádiz, y entre coplilla y coplilla, la espontaneidad de los que permanecían abarloados a la barra de este santuario de la “guasa”.
El escenario era perfecto, sus interpretes los idóneos, la variedad de rostros, de gestos de de movimientos y de insinuaciones, eran lo suficientemente expresivas para empalmar una sonrisa con otra, sin descartar la carcajada que echaba el telón hasta la siguiente puesta en escena.
El aire, se volvió como un pentagrama que anotaba entre sus líneas, los problemas que acucian a Cádiz, pero estos parecen menos porque lo regaban con vino de la tierra y envolvían los lamentos con la gracia única que sólo las gentes de este barrio saben hacer.
De sobra es sabido que existen tratados de filosofía y con la rubrica de expertos que avalan esos manuales del comportamiento en las sociedades, pero si os puedo asegurar que la viña es un manual de filosofía que esta a pié de obra a lo largo de sus aceras, en el comportamiento de sus habitantes que tienen por bandera que el día a día, es lo que verdaderamente importa y que el “Carpe Diem”, es su consigna que les lleva a sobrevivir de una forma que pocos pueden entender si no eres de allí.
La precariedad, los atenaza, las fábricas amenazan cierres, el paro aumenta, pero su filosofía, les ha hecho ver que cuando no hay remedio, que cuando la adversidad les da las peores dentelladas, saben mitigar sus penas con los cantes del vaporcito del puerto que les remonta a épocas más prósperas, y sino, recurren a las alegrías de Cádiz, aunque esto pueda parecer un sarcasmo, pero siempre ha sido así, siempre sus canciones recorrieron sus calles, en épocas de la invasión francesa y durante el asedio o cuando los cadáveres se amontonaban en sus calles por la fiebres amarilla.
Disfrutamos de sus improvisaciones, de ese montaje en escena sin guión previo, de las conversaciones , de los piropos encubiertos a las damas que se encontraban en ese momento en el local, de la parodia fácil sin maldad y llevado hasta sus últimas consecuencias con una exquisitez digno de tener en cuenta. No se oyó aquella frase hecha en muchos locales públicos de” señores vamos a cerrar”, por supuesto que se cierra pero se continúa en su interior después de haber echado la tranca y para colmo encima, nos echan combustible para el camino con la invitación de la casa.
Señores, esto es La Viña, señores, esto es arte.
NELSON

MEDINA AZAHARA, LA CIUDAD PERDIDA

BDERRAMÁN III QUERÍA tener un palacio de recreo fuera de Córdoba, una especie de Escorial, en el que concentraría, a la vez, el lujo y la comodidad. Eligió las estribaciones de la sierra de Córdoba y en el 936 comenzaron las obras. Tardó 13 años en construir lo fundamental y 40 en rematar los detalles. Invirtió cerca de dos millones de dinares, es decir un tercio de las rentas de su Imperio, y empleó miles de obreros. Los ricos materiales, procedentes del Norte de Africa, el país de los francos y Bizancio fueron transportados por 16.000 mulos. Las columnas fueron traídas de Roma, Cartago, Túnez y Sfax. El resultado fue Medina Azahara, una maravilla admirada por viajeros y cronistas de todo el mundo.
La villa de recreo del califa disponía de palacios reales, una gran sala de recepciones, una mezquita, una vasta explanada destinada a paradas militares y unos jardines fastuosos. Con el tiempo, se ubicó allí una casa de la moneda. Un acueducto llevaba el agua desde la sierra.
Tan magnífico recinto estaba guarecido por unas sólidas fortificaciones, con grandes sillares de piedra. En la decoración interior, primaban las placas de mármol, con motivos florales y geométricos. El califa mandó adornar los patios de Medina Azahara con dos puentes enviados por el emperador de Constantinopla, uno de los cuales estaba construido en mármol verde, con 12 figuras de animales hechas de oro puro. El conjunto no podía ser más vistoso y espléndido.
Pero aquella nueva Babilonia también fue destruida. Los bereberes destrozaron Medina Azahara en el 1013. Los siglos y los despojos de distintos invasores fueron enterrando en el olvido la gloria de piedra y oro de la ciudad de recreo.., hasta que en el XIX, la piqueta de los arqueólogos comenzaron a rescatar de la niebla del tiempo la maravilla perdida.

martes, febrero 27, 2007

AL-ANDALUS SE DIVIDE EN LOS PRIMEROS "REINOS TAIFAS"

N 1008, EL TERÇER CALIFA omeya de Al-Andalus, Hixain II, publicó un decreto por el que desheredaba a todos sus parientes y nombraba como sucesor en el cargo a Abderramán Sanchuelo, el segundo hijo de Almanzor. Al conocerse la decisión, los descendientes del linaje omeya, pretendientes al trono, reclamaron sus derechos, prepararon un golpe de estado y eligieron como legínmo califa a un bisnieto de Abderramán III, Mohamed AlMahdi. En enero de 1009, mientras Sanchuelo luchaba contra los cristianos para fortalecer su prestigio político, Al-Mahdi organizó un ejército y marchó sobre Córdoba, apresando al califa y obligándole a abdicar en su favor. Sanchuelo regresó para detener el levantamiento omeya, pero murió en el combate contra las tropas de Al-Mahdi, siete años después de la muerte de Almanzor, se inició en Al-Andalus una guerra civil que determinó la descomposición étnica y política del califato.

La lucha duró más de 20 años, hasta que en noviembre de 1031 el cordobés Ben Yahwar encabezó un levantamiento que depuso al último califa de Al-Andalus, Hixam III. En Córdoba nació una república oligárquica. Pero el califato, como consecuencia de la guerra, se disolvió en más de 30 estados independientes. Conocidos históricamente con el nombre de primeros «reinos de taifas», durante cerca de 60 años cada territorio disfrutó de total independencia administrativa y económica. Se abrió entonces la tercera etapa de la presencia musulmana en la Península, tras el emirato y el califato. Una etapa de decadencia, con dos consecuencias decisivas en la evolución de Al-Andalus: la pérdida de la unidad politica, que ya no recuperó sino momentáneamente; y la involución territorial ante el empuje de los reinos cristianos, que por primera vez, al contrario de lo que había sucedido hasta entonces, se convirtieron en árbitros de las disputas entre los musulmanes.

El control de las taifas se lo repartieron los tres grupos étnicos principales de la sociedad andalusí. Originarios del Magreb, los bereberes permanecieron en las tierras altas de la Península y se hicieron con el poder en las taifas de Carmona, Morón, Arcos, Ronda, Algeciras, Granada y Málaga. Los eslavos (eunucos que ejercían funciones civiles en la corte omeya) dirigieron las taifas de Almería, Murcia, Denia, Baleares, Valencia y Tortosa y los árabes, en tercer lugar, continuaron dominando los valles del Ebro y del Guadalquivir y controlaron los reinos más extensos de Al-Andalus: Córdoba, Sevilla, Toledo, Zaragoza, Silves, Mértola, Huelva, Niebla, Albarracín, Toledo y Badajoz.

Las taifas murieron por tres razones. En primer lugar, los cristianos conquistaron dos de esos reinos; Toledo, que ya nunca fue recuperado por los musulmanes, y Valencia, asaltado por el Cid en junio de 1094 y recuperado por los almorávides en 1102. En segundo lugar, algunos de ellos fueron absorbidos por otros, en un intento de buscar la reunificación del califato. Pero el expansionismo taifal sólo provocó mayor desunión. Granada dominó Málaga desde 1056 y Zaragoza, Tortosa y Denia, desde 1066 y 1076.Taifas pequeñas como Albarracín y Alpuente mantuvieron su unidad, sin embargo, y otras se disgregaron en nuevas escisiones temporales. La más poderosa fue Sevilla, que conquistó Algeciras, Morón, Ronda, Carmona, Arcos, Murcia y los reinos meridionales más pequeños de Al-Andalus. Y, por último, las taifas musulmanas restantes fueron conquistadas por los almorávides a partir de 1080.

La conquista de Toledo por Alfonso VI de Castilla, la llegada de las tropas cristianas a la linea fronteriza del Tajo, el constante incremento de las parias, la inestabilidad política de los reinos taifas y la dispersión étnica de Al-Andalus decidieron a las taifas de Granada, Sevilla y Badajoz a pedir la protección del imperio norteafricano almorávide. Sus ejércitos cruzaron el Estrecho de Gibraltar y vencieron a los reyes de Castilla y Aragón en la batalla de Sagrajas, en 1086. Los almorávides abandonaron pronto su condición de aliados y se adueñaron del poder andalusí, aprovechándose de su fuerza y prestigio, tras las victorias sobre Alfonso VI. En 1090 ocuparon Granada, Málaga y Tarifa. Desde allí se dirigieron contra Córdoba, Sevilla y Ronda. Antes de terminar 1091 eran almorávides Almería, Jaén, Ubeda, Ecija y Murcia; en 1092, Denia; y en 1094, Badajoz y Lisboa. El Cid detuvo su avance hacia la marca superior, sin que los almorávides pudieran continuar hasta después de 1102, con la ocupación de Valencia, desde donde acabaron con el resto de las taifas septentrionales; Alpuente, Albarracín y Zaragoza.

Óscar Medel

lunes, febrero 26, 2007

LA GUERRA, CONCEBIDA COMO UN ARTE

TRADICIÓN HINDÚ concebía la guerra como un verdadero arte, como una ceremonia ritual cuyas reglas debían respetarse. Los estrategas elaboraron diferentes teorías acerca de un supuesto ejército ideal y profesional. Dicha tropa se dividía en cuatro secciones:caballería, elefantes, infantería y carros. Pero la realidad era otra, el ejército no era permanente y sólo la casta de los chatrias podía ocuparse de la guerra, aunque eso no impedía que los plebeyos tomasen parte en los combates, formando parte de la infantería. Para el ataque, las huestes hindúes recurrian al arco y las flechas, lanzas, hondas, hachas y espadas. Su defensa venía procurada por unas armaduras. De todas formas, la concepción ceremoniosa y ritual de la guerra no supuso ningún beneficio; al contrario, fue un lastre que, debido a un excesivo respeto a la tradición, ancló una maquinaria de guerra que pronto quedó obsoleta en comparación con la de otras civilizaciones.

domingo, febrero 25, 2007

EL ORATORIO DE SAN FELIPE NERI, ESPACIO DE LIBERTAD

n uno de los paseos por la ciudad milenaria de Cádiz, mis pasos ,me condujeron hacía el Oratorio de San Felipe Neri. Desde niño, quise volver a pisar este solar cargado de historia y que por aquellos años, no tenía conciencia de lo que representaba en el devenir de nuestro país, pues fue decisivo en los momentos cruciales por los que España pasaba en esos años de invasión y donde, el desconcierto en todo el territorio nacional incluido las tierras de ultramar era insostenible.
Cuando llegué a su fachada, sentía en mi interior como el reencuentro con un viejo amigo, pero ahí estaba, sobre su fachada, aun se mantenía firme, hipertérrito, luciendo sus mejores galas y dejando al descubierto un sin fin de lápidas dedicadas a los diputados doceañistas que acogió en sus entrañas con motivo de las cortes de Cádiz.
El Oratorio, fue el nido donde se gestó los acuerdos de la Soberanía Nacional, libertad de imprenta, igualdad de españoles y americanos, organización de la Regencia y necesidad de una nueva Constitución política.
Desde el 24 de febrero de 1811 hasta el 14 de septiembre de 1813, en este lugar sagrado, se tomaron las decisiones más transcendentales convirtiéndose en la capital de España durante este período aunque no se le haya reconocido hasta el momento, pero era la única ciudad que respiraba libertad durante la invasión francesa.
Mis pasos retumbaban en su interior sobre unos mármoles grises veteados y amarillentos, me detuve nada más entrar en la sacristía, el olor a cera y el silencio eran los fieles testigos de tanta historia acumulada en aquellos años. Soñaba y me imaginaba a los diputados allí concentrados pasándose consignas y esperando el momento de pasar al interior de la nave principal.
Estos momentos fueron interrumpidos por una señora que se acercó y con voz apagada, me transmitió lo que yo deseaba oír, parecía que se había quedado anclada en el tiempo y sus expresiones y relatos que me hizo llegar, aumentó más si cabe los momentos mágicos.
Pasé por la sacristía a la nave que se convirtió en el escenario que contempló y vio nacer una constitución “La Pepa”, que fue ejemplo de armonía y consenso de un pueblo que necesitaba plasmar en sus hojas los derechos más fundamentales de un país.
Por aquellos días, se transformó todo con objeto de que se pareciese más aun hemiciclo que a la parte principal de una iglesia aunque, era el idóneo por su forma ovalada y falta de columnas y para ello, el altar mayor se cubrió con un velo y bajo un dosel se colocó un retrato de Fernando VII, la mesa del Presidente estaba colocada en el presbiterio y junto a esta la de los secretarios. El anfiteatro para los diputados tenía tres órdenes de asientos. Frente a la puerta de entrada del Oratorio, que sólo se abría en las grandes solemnidades esta la barra separadora del público y adornada con dos leones de bronce. Dentro del anfiteatro y cerca de la barra había dos tribunas para que los diputados pronunciasen sus discursos. Los diputados accedían por la pequeña puerta que da hoy a la sacristía. El público asistía a las sesiones desde la primera galería de las tres de la rotonda, llamada "el paraíso". La Tribuna de los periodistas y taquígrafos se encontraba sobre un tablado en la capilla del Sagrario.
Recorrí todo minuciosamente, lentamente, intentando trasladarme en el tiempo y ver a través de los objetos que fueron testigos mudos, que me hablasen y me narraran cómo fue aquella gesta tan desconocida hoy en día para muchos gaditanos y por supuesto para gran parte del pueblo español. La ciudad de Cádiz, supo estar a la altura de las circunstancias, una ciudad bombardeada, superpoblada y con una epidemia de fiebre amarilla. El heroísmo de sus habitantes queda para la historia.
Bajo la iglesia hay una cripta donde se encuentran dos mausoleos con los restos mortales de varios diputados doceañistas y los de las victimas de la represión del levantamiento liberal de 1820.
Desde esta modesta bitácora, invito a aquellos que quieran respirar libertad, sentirse españoles sin complejos, a visitar este enclave, y sobre todo aquellos que sean capaces de suscribir lo que manifestaba en su primer artículo “La nación española no es propiedad de nadie.”
NELSON

jueves, febrero 22, 2007

LA "BHAGAVAD-GITA" O CANCIÓN DEL SEÑOR

l gran texto religioso de los hindúes
EL CONTENIDO profundamente religioso del Mahabharata resulta palpable en su fragmento más importante —y, desde luego, el más conocido de la gran epopeya—, la «Bhagavad-Gita» o Canción del Señor.
Esta obra —quizá un añadido posterior— narra el diálogo, en el campo de batalla, entre el dios Krishna y el héroe Arjuna de los pandavas. Arjuna teme las consecuencias de emprender un combate con sus parientes, ya que difícilmente puede imaginar un pecado peor que el de dar muerte a un familiar.
Krishna le disuade de sus escrúpulos morales y le muestra que su deber como guerrero tiene que ser precisamente matar a los enemigos. Además, se presenta como el único dios y le señala el camino —la devoción a Krishna— para escapar de la terrible rueda de las reencarnaciones.La Bhagavad-Gita, que consta de 700 versos en sánscrito divididos en 18 capítulos, ha sido calificada por los estudiosos del texto como una pequeña capilla dentro de un inmenso templo (Moho bhorata).
Los expertos difieren en cuanto a la datación de este poema espiritual. Al no existir referencias al budismo en la Gita, y aparecer algunos términos y expresiones arcácaicas , aunque hay quien l a considera prebudista, est es, anterior al ño 500 a C., aunque hay quien asegura que fue escrito probablemente en los siglos 1 ó II a.C. Sin embargo, la primera traducción que se conoce de la Bhagavad-Gito del sánscrito al inglés fue la realizada por Charles Wilkins en 1785.
MÁs ADELANTE, CUANDO Alexander Hamilton (1765-1824) regresaba de India en 1802 y se vio obligado a permanecer en Paris a causa de la guerra, enseñó sánscrito a Friedrich von Schlegel (1 772-1829), el gran critico alemán, quien con romántico entusiasmo difundió el conocimiento del sánscrito por Alemania. Fue August, el hermano de Schlegel, quien tradujo la Bhogovad Gita al latín. La obra llamó la atención de numerosos personajes famosos, desde Gandhi a Heinrich Himmler, el Reichführer de las SS, pasando por Schopenhauer y los fundadores del ocultismo contemporáneo, como madame Blavatsky. Lo que no se puede ocultar, sin embargo, es que tanto el Mahabharata como el Ramoyana son prácticamente desconocidos en Occidente e incluso carecen de traducciones completas y fidedignas.
"Mahabharata"

BREVES

IMBOLISMO NATURAL
LA RELIGIÓN OCUPABA un importante y destacado papel en la vida cotidiana de los bárbaros. Para ellos, su mundo estaba sometido a continuas fuerzas mágicas y casi todas las acciones humanas estaban sujetas a un simbolismo religioso. Los bárbaros no encerraban a sus dioses en templos, sino que habitaban en los bosques, considerados sagrados. Los ritos funerarios vivieron dos etapas. En un primer momento, se recurría a la incineración de los muertos, liturgia que dio paso a los enterramientos. Sin embargo, siempre permaneció inmutable la creencia en el más allá. Para los bárbaros, las almas de los difuntos accedían a un estadio o reino intermedio, una especie de limbo al que también podían descender los dioses.


A MUJER, CONDENADA AL MATRIMONIO
MIENTRAS QUE LOS romanos procuraban a la mujer cierta independencia,una dote y la posibilidad de divorciarse si el matrimonio no funcionaba, los bárbaros concebían el enlace como una compra que el hombre realizaba. El contrayentee debía pagar una cantidad estipulada por la joven con la que quería el matrimonio. Este pago garantizaba al hombre una serie de ventajas que reducían a la mujer a la categoría de objeto. Así, por ejemplo, si el marido encontraba algún «defecto» —tal vez que la mujer no hubiera llegado virgen al matrimonio o que fuera adúltera—, tenía derecho a azotarla y a llevarla a sus humillados padres, que se veían obligados a devolver el pago de la transacción.

miércoles, febrero 21, 2007

CATACUMBAS,LUGAR DE REFUGIO Y ENTERRAMIENTO

A PALABRA CATACUMBA, fue acuñada en Roma por casualidad. En la Vía Appia justo antes de llegar a la tumba de Cecilia Metela, se encuentra una hondonada cerca del circo de Majencio. Este distrito era conocido con el nombre de "catacumbas" una palabra griega que significa "cerca del agujero". Aquí se hallaba lo que hoy se conoce como el cementerio de San Sebastián, la única catacumba conocida en la Edad Media.
En un principio, los cristianos eran sepultados junto a los paganos —una práctica que no excluyó siquiera al apóstol Pedro—, pero a partir del siglo III se buscaron espacios específicamente cristianos para cubrir esta necesidad. Dado que la ley romana prohibía el enterramiento dentro de las murallas de la ciudad, se buscaron emplazamientos para este menester en las colinas, al lado de los caminos consulares. En la mayoría de los casos, las catacumbas cristianas se hallaban en terreno particular, bien porque el propietario era cristiano o bien porque éste se lo cedía a uno de sus libertos que profesaba esta religión.
Los NÚCLEOS MÁS antiguos consistían en una entrada, una escalera y unos pocos compartimentos. Posteriormente, se formaron otros que prolongaban las galerías. Este carácter funerario —y la diferencia de fortuna de sus poseedores— explica el diferente aspecto de las catacumbas. En la mayoría de los casos, el enterramiento se producía en un "loculus" —un nicho rectangular excavado en la pared y sellado con tejas de mármol—, pero la tumba más noble era el «arcosolium», una cavidad en forma de sarcófago. La decoración era escasa —en buena medida porque el cristianismo primitivo recogía la prohibición bíblica de las imágenes— y, generalmente, de carácter simbólico. Asi, aparecían representados signos como el ancla, los panes o el pez, anagrama en griego de "Jesús el Mesias, Hijo de Dios, Salvador" Desde el siglo III aparecen frescos con escenas ccl Antiguo y del Nuevo Testamento.
Las catacumbas no sólo se usaron como enterramientos, sino como lugar de culto y como escondite. Tras el edicto de tolerancia de 313, las catacumbas cayeron en desuso y en el olvido. En 1578, en Via Salaría, se halló una parte del cementerio de los Gordianos, lo que renovó el interés por las catacumbas. Quince años después, Antonio Bosio, el denominado "Cristóbal Colón de la Roma subterránea", comenzó una serie de excavaciones sistemáticas. Pero habria que esperar hasta el siglo XIX y a Juan Bautista de Rossi para conocer de manera exhaustiva el entramado de tumbas bajo tierra.Bajo tierra.



C.V.